El Ayuntamiento de Calaceite ha puesto en marcha un proyecto para renovar el alumbrado público del municipio, que contará con tecnología LED de última generación. La inversión prevista asciende a 659.000 euros. «El año pasado fue imposible ejecutarlo por falta de financiación, pero ahora hemos logrado fondos que nos permiten afrontar la inversión», explica Juan Miguel Monclús, alcalde de Calaceite.
El proyecto cuenta con una aportación del IDAE, por medio del Programa DUS 5000, (Ayudas para inversiones a proyectos singulares locales de energía limpia en municipios de reto demográfico), que cubre aproximadamente el 80% del coste total, unos 471.000€ mientras que el Ayuntamiento deberá adelantar unos 187.000 euros para completar la inversión; en este caso se trata de un préstamo a 10 años, sin intereses, concedido también a través del Programa DUS 5000.
«Es un esfuerzo importante para un municipio pequeño, pero creemos que valdrá la pena porque mejorará la calidad de vida de los vecinos», señala Monclús.
Ahorro energético y económico a largo plazo
El principal objetivo de la iniciativa es reducir el consumo eléctrico de la población. Según Monclús, «el ahorro inicial está estimado en torno al 50% y si se gestiona bien, puede ser incluso mayor». Esto permitirá al municipio destinar recursos municipales a otras necesidades, ya que «con los mismos fondos podremos afrontar otros proyectos o arreglos que la población demanda».
El alcalde reconoce que «los gastos corrientes son muy elevados, y estos ahorros supondrán un beneficio económico significativo a medio y largo plazo».
Adaptación y mantenimiento del entorno urbano
El Ayuntamiento ha previsto que el cambio de iluminación «no afecte demasiado al casco antiguo ni a las zonas más modernas». El proceso implicará cortes puntuales en el suministro eléctrico durante las obras, pero «es un mal menor», afirma el alcalde.
Además, se espera que las nuevas luces LED «den un nuevo enfoque a la población y aporten modernidad y sostenibilidad».










SI
En su lugar están poniendo farolas horribles que no mantienen ninguna armonía con la estructura del pueblo.
Las luces son BLANCAS, en lugar de las anaranjadas que hay, se pierde toda la calidez que transmitian las antiguas, ese aire medieval que vives y transmite el pueblo cuando paseas al anochecer
Con este cambio, no tengo muy claro cuánto tiempo nos quedaremos en Los Pueblos Bonitos de España