El número de habitantes fijos de Belmonte de San José es de los que se estira y encoge con cierta asiduidad y no solamente en vacaciones, aunque sí es cuando más incrementa su población. Alrededor de un centenar de vecinos residen de forma continuada en sus casas, pero fines de semana y muchas tardes de lunes a viernes en los meses en los que alarga el día, se suman muchas más personas. A ellos se añade el turismo, porque la localidad es visitada durante todo el año y cada vez por más gente. A este incremento del interés ha ayudado el boca a oreja y ya se va notando también la reciente inclusión de la localidad en la red de Pueblos Mágicos de España.

Una parte de los visitantes viaja en autocaravana. Desde hace un tiempo, el Ayuntamiento comenzó a idear el acondicionamiento de un área para retener a este público y, al mismo tiempo, dar una solución a la escasez de aparcamiento en las calles para los vecinos y demás visitantes que viajan en coche. El área se ubica sobre el antiguo campo de fútbol a escasos metros del centro y junto al cementerio. Allí se han habilitado dos líneas de aparcamiento en batería para turismos con más de 40 plazas totales, y 10 para autocaravanas, tres de las cuales se pueden emplear por autobuses porque son las más grandes.
Están provistas de puntos de electricidad, de agua y en breve se habilitará el servicio de vaciado de aguas grises y negras en cuanto se instale el colector que conecta con la depuradora, un trabajo que está en marcha desde el Instituto Aragonés del Agua. La zona está rodeada de almendros y olivos y se prevén plantar más. También cuentan con contenedores para reciclar y con mesas de merendero y descanso.

Muchos días aleatorios se ven autocaravanas estacionadas, y también a los visitantes por el pueblo porque muchos pasan varios días. «Se nota en la tienda, en el bar… Empieza a tener un reflejo en la población en todos los sentidos, a nivel de visitas y a nivel de utilización de los servicios y ese retorno que puede darse con este servicio», dice el alcalde, Alberto Bayod. Han recibido perfiles muy variados desde nacionales a franceses y alemanes, sobre todo, y algunos belgas u holandeses. Algunos de los que han parado son personas que llevan la casa y el trabajo a cuestas. «Atendí a una pareja que trabajaba en costura e iban creando productos textiles con telas recicladas y conocieron el pueblo de forma profunda en varios días», añade a modo de anécdota Bayod, que se encarga de las visitas guiadas al pueblo.

Esta información que van recopilando servirá para adaptar la cartelería, que está en proceso de completarse. De esta manera se tratará de dar la información lo más accesible, incluso en varios idiomas si es preciso en función del perfil y procedencia de los usuarios.
El Ayuntamiento ya ha procurado información a las asociaciones de autocaravanas y también detallan sus servicios en la Guía Camper Teruel desarrollada por LaCOMARCA.NET que recoge todas las áreas de autocaravanas de la provincia, incluida la de Belmonte.
Aparcamiento disuasorio para el vecindario
El área se puso a prueba en el encuentro de tambores y bombos que acogió Belmonte y que llenó la explanada, y también en Semana Santa y en el medieval de Sábado Santo. «Sirve de parquin disuasorio para los vecinos para Navidad, pero sobre todo, para Semana Santa y agosto cuando pedimos que no se aparque en el pueblo. La población se multiplica muchísimo y también se multiplican los coches», valora Bayod. «La gente colabora y si se mete a las calles es para carga y descarga o ir a la cochera si tienen. Al margen de que cada cual lo deje donde quiera cuando pedimos que fuera del casco urbano, ahora disponen de una alternativa en condiciones», apunta.

Durante el verano también se intensifican los trabajos de gremios que acuden a las casas segundas residencias porque es cuando están abiertas y están los propietarios. No encontrar coches aparcados en las estrechas calles, facilita el tránsito además de la seguridad de los niños, cuyo número aumenta.
La conexión entre el centro y el área nueva de parquin se ha iluminado con nuevas farolas. Son de nueva instalación, funcionan con led y aumentan o relajan la intensidad cuando detectan el paso de personas. El objetivo es rodear el perímetro del casco urbano con más iluminación.












No solo de Motorland (y sus muchos, muchísimos millones) viven y se desarrollan los pueblos con inciativas como esta que no son solo para un fin de semana al año.
¡Enhorabuena Belmonte y su alcalde!