Agua va y agua viene en Calaceite porque la fiesta no se detiene desde este jueves con el chupinazo que a más de un turista le cogió de improvisto mientras estaban visitando los pórticos del Ayuntamiento. Los calaceitanos tenían ganas de fiesta y se notó desde el primer instante en el que se escuchó el disparo anunciador del chupinazo a las 12.00 en punto. Acto seguido el agua fue la protagonista y montados en un tractor con el alcalde, José Miguel Monclús, al frente fueron repartiendo ponche por las calles aledañas a la plaza hasta dar la vuelta por completo. Ahí les esperaban algunos vecinos ya con las mangueras preparadas para seguir con la guerra de agua.
Pocos se salvaron del agua y aquellos que lo hicieron fue porque se escondieron como pudieron. De hecho, hasta desde balcones caía agua que sorprendió a más de un despistado, aunque eran pocos los que no quisieron mojarse porque todo aquello era sinónimo de que, al fin, las fiestas patronales habían empezado. "Que bote Calaceite, Que bote Calaceite", gritaban los más jóvenes entre vítores.
Y así lo hizo porque con la presentación del sábado y el chupinazo de este jueves la capital del Matarraña alargará sus patronales hasta el domingo con charlotada, homenajes y mucho más. Todo ello organizado por la comisión de fiestas junto con el apoyo del Ayuntamiento. "Aprovechemos estos días para vivir intensamente, para hacer pueblo y para continuar construyendo, entre todos, una comunidad viva y orgullosa", expresaron los miembros de la comisión en el libro de las fiestas.


















