Calaceite ha celebrado este jueves la jornada más significativa de sus fiestas de primavera con la misa dedicada a la Santa Espina. El templo parroquial ha acogido el acto religioso, que ha estado presidido por el cardenal Juan José Omella, actual arzobispo de Barcelona, y que durante la misa ha comentado que debido a un fuerte catarro creía que no podría asistir al acto, ya que estaba afónico, pero «cuando un sacerdote me llama para oficiar una misa, no puedo decir que no», ha confesado Omella.
El relicario con la Santa Espina, custodiado en la iglesia calaceitana, ha sido portado durante la misa por el propio cardenal. El padre Arturo, encargado de la parroquia, compartía su alegría por la presencia del cardenal Omella, «Como calaceitanos y como unidad pastoral de Calaceite, Cretas, Arens y Lledó, es una alegría y un honor que esté con nosotros, además siendo él una persona tan humilde y tan cercana, estamos encantados de qué esté con nosotros, especialmente en una celebración tan importante, una tradición que viene de nuestros antepasados, que intentamos cultivar y transmitir a las nuevas generaciones».
Se ha realizado la procesión por las calles de la población, portando la reliquia bajo palio, precedida de Ilenia, Nuria, Nora y Geno vestidas con su traje de comunión que lanzaban pétalos de flores a su paso, abría la marcha la Banda de Música Gaspar Sanz de Calanda; cerraban la comitiva parte de la corporación municipal y vecinos del pueblo.
La tradición de veneración a la Santa Espina se remonta, según la documentación local, al siglo XVIII, cuando la reliquia se trasladaba en rogativa a la ermita en petición de lluvias. Hoy día, este culto se enmarca en las fiestas de primavera que también integran las celebraciones de Santa Ana y San Isidro.
Actividades durante el fin de semana
Los actos comenzaron el viernes con una fiesta nocturna organizada por los quintos en la ermita de Santa Ana. Allí, con disco móvil incluida, se dio la bienvenida a la nueva quinta del año. El sábado fue el día de mayor participación, con almuerzos populares, concurso de paellas, juegos tradicionales y la tradicional barra enjabonada, en la que el ganador se llevó un jamón. «Somos de los pocos pueblos que mantenemos esta tradición», apuntó el concejal David Insa.
La noche del sábado se celebró la nit del foc, con correfocs protagonizados por grupos invitados de Reus y Constantí, como la dragonina o la cabra petita. El domingo, en honor a San Isidro, se celebró misa, reparto de pan bendito, y una tarde de jotas con el grupo Malandía. «La participación ha sido muy alta. Mucha gente que venía a MotoGP decidió quedarse aquí», añadió Insa.
Celebración de la Santa Espina en Calaceite./ MJ.S.














