Calanda ha vuelto a vibrar con los sonidos de los claxon y la devoción en honor al patrón, San Cristóbal, protector de los transportistas. La jornada comenzó este sábado con un animado almuerzo donde transportistas y vecinos compartieron anécdotas y estrecharon lazos. "San Cristóbal es un día de regocijo donde nos juntamos compañeros que no solemos vernos muy a menudo", comentó Jesús Félix, presidente de la Asociación San Cristóbal de Calanda.
La tarde estuvo marcada por una misa solemne con cincuenta asistentes, llena de plegarias y cánticos en favor del transporte. La imagen de San Cristóbal, situada en la parte trasera de un camión, presidió el acto. "Es una celebración que nosotros esperamos todo el año con ansia porque nos juntamos de nuevo", agregó Félix. El momento culminante llegó con la bendición de los vehículos, un rito cargado de simbolismo en el que los transportistas pidieron protección en sus rutas diarias. Tras la bendición, una procesión de camiones recorrió las calles de Calanda, haciendo sonar el claxon en señal de reivindicación y orgullo profesional. "El transporte es esencial igual que el avión, el tren o el barco", recordaba Félix, haciendo un llamado a las administraciones para cuidar a los chóferes.








