El Bajo Aragón Histórico está en alerta naranja por fuertes tormentas y las predicciones se han cumplido este domingo. Sobre las 18.00 una gran tormenta acompañada de granizo y fuertes rachas de viento se ha cebado con la comarca. Por el momento, municipios como Híjar, Samper de Calanda y las pedanías de Valmuel y Puigmoreno se encuentra con graves afecciones tras las tormentas.

En Valmuel y Puigmoreno la tormenta apenas ha durado 15 minutos, pero se han registrado 35 mm acompañados de un fuerte aire y piedra. En el caso de Valmuel, el viento ha provocado la caída de un árbol en la carretera de entrada al pueblo y en estos momentos están esperando la llegada de los bomberos de la Diputación Provincial de Teruel. En Puigmoreno también han solicitado ayuda a la brigada municipal para limpiar las calles de ramas y hojas.

En el campo, algunos bancales han quedado anegados durante unos minutos por la cantidad de agua caída aunque tienen capacidad de drenaje y enseguida han recuperado la normalidad. El lunes será día de dar parte a los seguros para conocer la magnitud de los daños causados por esta tormenta de verano. Cabe recordar que es la segunda en unos días que se ceba con el Bajo Aragón tras la que descargó con virulencia en Calanda la pasada semana.

La N-232 en Híjar, una balsa, y las calles de Samper, ríos de agua
Si durante este sábado entre la tarde y la noche se registraron lluvias en diferentes puntos del territorio, este domingo, buena parte se ha concentrado en el Bajo Martín. Híjar es una de las poblaciones que ha sufrido daños en infraestructuras como las piscinas o el campo de fútbol, donde ha destrazo un lateral. También en las pistas deportivas, y algunos han visto pasar delante de sus ojos mesas y sillas de terrazas de bares arrastradas por el agua. En los andadores del Calvario también ha caído una rama partida.

Muchos conductores se han visto sorprendidos por esta tromba de agua en la N-232 a su paso por Híjar, pero también en otras carreteras como la de Urrea de Gaén o la de Samper de Calanda. El agua ha saltado de lado a lado embarrando todo a su paso.

En Samper de Calanda el agua ha descargado con fuerza y concentrado en unos minutos. También ha caído granizo, pero acompañado de abundante agua que ha convertido las calles empinadas del casco urbano en cascadas. Será cuando amaine el temporal y se pueda acceder a huertas y campos cuando se podrá realizar una valoración de posibles daños.

En pueblos en fiestas como Castelnou, la tormenta ha suspendido el parque acuático y la fiesta Holi, y las celebraciones se centran en el pabellón donde la cena de hermandad pondrá el broche. En La Puebla de Híjar la lluvia ha obligado a parar las carreras pedestres Pedro Sierra durante un rato, pero se han reanudado y se ha bailado el baile del Pollo al son de gaitas y dulzainas.










Una auténtica masacre. Lo peor de todo es que en la capital parece ser que no son conscientes de que hay gente que solo tiene esto y solo vive de esto, salvo algo de olivar (que también se ha pagado miserablemente la última campaña) y algo de almendro que no es ni mucho menos lo rentable que algunos se imaginan.
Varias granizadas en menos de un mes señores.
Mientras a ver cuantos turistas alquilan alguna casa para ver el eclipse que coincidirá con la hora de la puesta de sol.
Incluso si te pagan 5 mil euros por una semana, ¿vamos a vivir con esto el resto del año?
Me llamarán negativo, pero veo muy mal el futuro de estas tierras del «Bajo Aragón Histórico», el Matarraña, Caspe, el Alto Maestrazgo, etc. Si esto sigue así muy negro futuro le veo.
¡Larga vida, mientras tanto, al deficitario Motorland de Alcañiz! Lo único medio lustroso que tenemos.