El caspolino Carlos Ballabriga se convirtió en uno de los tres finalistas españoles que compitieron en la "World Skills Olympics de Hyundai", celebrada el pasado mes de octubre en la ciudad surcoreana de Cheonan. Ballabriga logró previamente un subcampeonato en la fase nacional de estas Olimpiadas de Habilidades del Motor, lo que le valió para colarse en la final de Corea del Sur. Este año la competición contó con la participación de 75 técnicos destacados de 50 países diferentes de Europa, Oriente Medio, Latinoamérica y el Sudeste Asiático.
Ballabriga superó con creces el examen escrito que se les exige a todos los técnicos de la red Hyundai, y obtuvo el mejor resultado de entre más de cien mecánicos de nuestro país. Gracias a esta evaluación, se convirtió en uno de los diez participantes seleccionados para la fase nacional de las Olimpiadas del Motor, que se disputa cada dos años en la sede de Hyundai España en Madrid. Ballabriga ya había participado hasta en dos ocasiones en esta fase nacional, sin recompensa, pero a la tercera fue la vencida y logró un segundo puesto que le dio el billete para la fase internacional en Corea del Sur.
El reloj, el principal obstáculo de Carlos
A diferencia del campeonato nacional, en la fase final de las Olimpiadas de Corea del Sur, la dificultad aumenta. Ballabriga tuvo que completar tres pruebas prácticas con una avería en cada caso: una de electricidad de carrocería, una de chasis y otra de motor de combustión, con apenas cuarenta minutos para solucionarlo todo. "El mayor problema que tienes es el tiempo, si hubiera tenido más, probablemente hubiera sacado todas las averías", lamenta. Otro de los aspectos que critica Ballabriga son los vehículos que tuvieron que analizar, que eran diferentes a los que se venden en Europa.
Aparte de las pruebas prácticas, el mecánico caspolino tuvo que realizar varios módulos de test escrito y una prueba de realidad virtual, que solventó sin problemas. "Siempre piensas que lo puedes hacer mejor, y más aún si no ganas. Dentro de un tiempo nos van a enviar el informe para ver cómo lo hicimos, entonces estoy a la espera de saber si me salté algún paso en los procesos", comenta.

El idioma, otro reto para Ballabriga
A la dificultad de estas exigentes pruebas, se le sumó también el problema de la comunicación, ya que al celebrarse las Olimpiadas en Corea del Sur, el idioma que se utilizaba era el inglés. "Teníamos varios intérpretes para facilitar la comunicación, pero a pesar de ello surgía el problema de que había muchas palabras técnicas que ellos no sabían porque es un concurso muy especializado", explica Ballabriga.
Durante la competición ha podido convivir con muchos compañeros, eso sí, siempre hablando en inglés en el día a día. "En España creas grupos de compañeros de Hyundai que siempre te ayudan luego el resto del año cuando tienes un problema a la hora de comunicarnos", cuenta.
Alemania, la antesala a la gran final en Corea
Para completar la preparación a esta fase internacional, Ballabriga viajó en septiembre a Frankfurt (Alemania), donde se encuentra la sede Hyundai en Europa. "Allí estuvimos dos días y nos explicaron el funcionamiento del campeonato para quitarnos los nervios, y nos informaron sobre la cultura que hay en Corea para saber cómo hay que comportarse", explica. Esta preparación fue clave para la gran cita internacional que tuvo lugar del 20 al 23 de octubre en Corea del Sur.
Con la mente puesta en las Olimpiadas de 2027
Las Olimpiadas de Habilidades del Motor dan reconocimiento personal al mecánico y a nivel de la empresa también ayuda a Hyundai a crecer exponencialmente. Ballabriga no recibió ninguna remuneración económica por participar, pero Hyundai se encargó de afrontar todos los costes del viaje a Corea del Sur para todos los mecánicos. Para las próximas Olimpiadas de 2027, el mecánico caspolino desea volver a participar porque "siempre hay ganas de hacerlo mejor".







