Se dan por finalizadas las obras y los cortes en la circulación en el túnel de la carretera TE-V-3350 de Beceite por lo que la vía queda abierta al tránsito con normalidad a partir de este viernes. Las actuaciones han consistido en la reparación del talud del citado túnel que se vino abajo el pasado mes de septiembre. Los trabajos, que comenzaron el pasado martes 19, se proyectaron inicialmente hasta el viernes 22 y sufrieron varios retrasos. Finalmente ha sido durante la jornada de este viernes cuando han quedado concluidas.
Durante todos estos días los vecinos y visitantes han tenido que efectuar un rodeo por el camino del embalse de Pena para acceder o salir de Beceite. Aunque inicialmente se estableció que los cortes en la carretera se producirían de 8.00 a 16.00, finalmente el horario ha sido algo más reducido, produciéndose entre las 8.30 y las 14.00 o 14.30. Se trata de una obra muy demandada desde el municipio. No obstante, desde el consistorio creen que se podría haber avisado con mayor precisión de los horarios de trabajo y corte de la carretera.
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Desde el Ayuntamiento de Beceite se mostraron molestos por la «falta de información y concreción» en los horarios de cierre y apertura. «Es nuestra única salida. Muchos vecinos han ido por la pista del embalse durante estos días a las 14.00 o las 15.00 y el túnel ya estaba abierto pero no se nos informó. También se han perdido reservas hosteleras por este motivo y se ha perjudicado a repartidores y granjeros. Creemos que ha habido descoordinación», manifiesta el alcalde, Juan Enrique Celma. Cabe recordar que el municipio no cuenta con ninguna otra salida alternativa y por ello pide que se adecúe la pista forestal del embalse de Pena, utilizada estos días para que los turismos y 4x4 puedan acceder al municipio.
Trabajos realizados
Los trabajos han consistido en un tratamiento completo de toda la superficie frontal del túnel, desbrozando, talando la vegetación existente y eliminando aquellas rocas que estaban a punto de desprenderse, así como aquellas que se han desprendido ya. La segunda parte del trabajo ha consistido en la colocación de una malla de triple torsión del tipo 8×10-16 con un diámetro de alambre de 2,70 milímetros, en toda la superficie del talud. La malla ha sido anclada en coronación mediante anclajes de diámetro de 20 milímetros con una longitud de 0,8 metros, separados tres metros entre sí. Por estos anclajes se ha extendido un cable de acero galvanizado de seis cordones con carga de rotura 1.770 newtons por milímetro cuadrado fijado en los extremos con sujetacables. Las obras han sido adjudicadas por la DP con una inversión de unos 30.000 euros.
Dada la inestabilidad del talud en toda su superficie, se planteó colocar un refuerzo horizontal y
vertical de cable de acero galvanizado sobre la malla de triple torsión y bulonado tipo GEWI de 25
milímetros pasivo permanente de 3 metros de profundidad en una cuadrícula aproximada de 3×3
metros. El objetivo de este sistema es asegurar la sujeción de grandes bloques de piedra
sustentados en materiales finos. Asimismo, se han instalado 4 paños de red de cable 300×300 – 8 mm para asegurar la estabilidad de una roca inestable.









Una buena noticia. Beceite crece!