Vecinos y visitantes de Caspe tienen, desde este sábado 21 de febrero, una buena excusa para acercarse a la Sala de Exposiciones 'Compromiso de Caspe' de la calle Mayor número 21, que sigue enlazando exposiciones. Esta vez acoge hasta el 7 de marzo 'Numen', el resultado de la primera estancia artística que se llevó a cabo el pasado año en el Convento de Santo Domingo, un espacio tan evocador como apartado del casco urbano. El Área de Patrimonio del Ayuntamiento de Caspe impulsó esta residencia con el objetivo de poner en valor el patrimonio local y el elegido fue Pablo Samuel Hereza, con quien contactaron después de que su obra hubiera sido seleccionada en el concurso Isabel de Portugal de 2025. La inauguración de la muestra será a las 12.00 y hasta el 7 de marzo estará abierta de miércoles a viernes de 19.00 a 21.00; y los sábados y domingos de 12.00 a 14.00.
El artista ha desplegado el resultado de la residencia artística que pasó el otoño pasado creando en su claustro, un punto del convento que se le ofreció para ayudarle en su proceso creativo, de reflexión y de innovación. Es "donde la capacidad de adaptarse a los cambios impulsó, en plena libertad, su creación artística, fomentando su experimentación y ampliando sus límites artísticos, tanto en el dibujo y la pintura como en la escultura", dicen. El público podrá contemplar varias piezas de barro de cerámica de alta temperatura, que también son un conjunto también de esculturas. También hay de madera y la muestra termina con otro conjunto de pinturas que se han desarrollado en el convento y también en su época anterior más reciente. "Sobre todo las cabezas, la cerámica y la madera la he realizado toda en el convento en Caspe y una serie de dibujos también, además de unas seis pinturas", explicó en Radio La Comarca.
Como explican desde el Ayuntamiento, la Estancia Liminal se ha concebido como un lugar o estado de transición, un umbral entre dos realidades, que evoca sentimientos debido a su vacío y fomenta un entorno de reflexión y experimentación. Los "no lugares", concepto creado por Marc Augé, son espacios intercambiables donde el ser humano permanece anónimo. Son espacios intermedios, lugares de transición. La liminalidad consiste en romper normas y pautas establecidas, replanteando espacios, despertando la creatividad y desafiando la percepción del entorno. "Las grandes dimensiones y la atmósfera del convento me han permitido poder trabajar la escultura al aire libre, tanto en el patio como en el claustro. También a poder experimentar tanto con la madera como con el barro, porque en un primer momento yo jamás pensé que iba a derivar allí la producción", añadió.
En cuanto al antiguo convento de Santo Domingo se trata de una construcción de 1570 que fue abandonada con motivo de la Desamortización y posteriormente destinada a hospital psiquiátrico hasta 1978. Fue restaurado por diversas escuelas-taller, y actualmente se encuentra sin uso específico. "Se consideró un entorno ideal para la creatividad, la experimentación y la adaptación al cambio de un artista que comprendiendo y aprovechando ese espacio, desarrollara su actividad artística", añaden desde el Consistorio.







