Caspe se ha convertido en el epicentro de la Edad Media este sábado gracias a una histórica y soleada jornada en los alrededores de La Colegiata. Los vecinos de la localidad deberán esperar aún casi dos meses, hasta el 26 de junio, para rememorar el Compromiso de Caspe, un momento decisivo para la Corona de Aragón. Sin embargo, este fin de semana ya han vivido un primer avance con la conmemoración del Juramento de los Compromisarios, así como el despliegue de diversas actividades en torno a la arquería, las armas, las armaduras y las aves rapaces.
El interior de la parroquia Santa María la Mayor del Pilar recibió a más de un centenar de personas, entre caspolinos y caspolinas, personalidades y organizadores para este solemne acto central. Se trata de un decisivo momento de la historia que se remonta a 1412, cuando siete de los nueve compromisarios juraron ante los Evangelios y el Lignum Crucis, la reliquia de mayor tamaño de la cruz de Jesucristo que aún conserva la localidad, a actuar con honestidad y justicia en la elección del nuevo monarca aragonés.
Esta representación, cargada de simbolismo y realismo, se recreó con fidelidad contando con el lugar original. El único elemento distinto que aparece en el interior de la parroquia y que entonces no estaba es "el panel central que no nos ha dejado quitar el cura", bromeaba logrando la carcajada de los presentes Dario Español, doctor en Historia Medieval y director de HPLAB de la Universidad de Zaragoza, quien lleva nueve años coordinando esta maravillosa fecha medieval. «Es una de las jornadas más emotivas que vivimos los caspolinos y caspolinas dado que es la antesala al nombramiento de la Corona de Aragón», aseguraba Ana Jarque con «emoción y orgullo».
La Eucaristía estuvo celebrada por Pere Çagarriça, arzobispo de Tarragona; y el acto de homagium de los alcaides, Domingo Lanaja y Ramón Fiveller, y de los capitanes generales Pedro Martínez de Marcilla y Azbrt Satrilla a los compromisarios, nuevos dueños de la villa y castillo de Caspe.
Despliegue de espacios militares y aves rapaces
Previamente al acto central, la actividad inició con la apertura de los espacios militares y cancillerescos que recibió una decena de asistentes durante los primeros compases del día. La primera actividad comenzó a las 11.00 con un taller de recreación histórica donde las protagonistas fueron las aves rapaces de la Edad Media, los usos que le daban, su alimentación e integración dentro de la vida cotidiana del bajomedieval de la Corona de Aragón. Esta actividad está dirigida por ‘Aves de Luna’, un grupo de Caspe que realiza talleres, charlas educativas y diferentes eventos. Sin ir más lejos, los caspolinos y caspolinas tienen la oportunidad de aprender sobre las aves rapaces con un curso que impartirán el próximo 16 y 17 de mayo en la localidad zaragozana. Allí podrán aprender sobre ellas, manejarlas e incluso hacerlas volar.
Volviendo al campamento, en este espacio se podían encontrar aves como el cuervo común carnicero, el cernícalo americano, el búho bengala, el cárabo, el halcón sacre y, por primera vez desde que se realiza este campamento, también contaron con el halcón gerifalte, el más grande del mundo, el más codiciado y aquella ave que en la Edad Media sólo podía tener el rey.
En el mismo lugar, en el jardín norte de La Colegiata, se realizó a las 11.30 otro taller. En este caso sobre el vestuario masculino y femenino de la nobleza a inicios del Siglo XV: prendas, estilos y modas. En esta actividad los caspolinos pudieron vestirse con telas de la época. Lekhi, una vecina de Caspe, probó junto a sus dos hijos pequeños «los cascos y les encantan». También tenía su propia extensión, en el mismo jardín, un taller de arquería donde recreaban y explicaban los tipos de arcos y proyectiles y su uso durante principios del siglo XV. En este caso, muchas familias con niños pequeños se acercaron a probar su puntería, aunque los más mayores fueron quienes más intentos realizaron frente a la diana.
La zona norte del jardín de la parroquia comenzó a carecer de espacio ante el interés y la expectación que despertó el día en los caspolinos, quienes llegaban al compás que se acercaba la hora del inicio del acto central. Se pudo ver a numerosas personalidades como Pablo Blanque, alcalde de Pina de Ebro y diputado provincial, María Jesús Sariñena, alcaldesa de Utebo, Javier Climent, concejal de Cultura de Alcañiz, Rogelio Molina, capitán de la Guardia Civil, el párroco José Ervin y la corporación municipal.
«Hemos instalado un campamento de recreación histórica. Somos varios grupos que nos dedicamos a investigar cómo era el pasado y reconstruimos con nuestras manos toda la cultura material con los mismos procesos operatorios. Es decir, todo son réplicas exactas», ha explicado Darío Español.
Sin embargo, más allá de lo habitual y tradicional, este 2026 trajo novedades en la planificación. «Se ha trasladado el acto central a la mañana y por la tarde se han puesto otros actos», ha añadido Español. En concreto, por la tarde se realizó una actividad «bastante impactante» sobre uno de los deportes de contacto de entonces. «Hemos traído un nuevo grupo de combate medieval que hacen peleas violentas y libres». La localidad de Caspe encara así su cuenta atrás para el Compromiso, una cita que en 2025 atrajo a 15.000 visitantes.

















