Castelserás se sigue recuperando de la tormenta que asoló al municipio el pasado domingo. La chapa que recubría el pabellón salió volando debido a los fuertes vientos, lo que ha obligado a detener por completo todas sus actividades. El Ayuntamiento ya está trabajando para buscar alternativas a la programación del espacio. El recinto permanecerá cerrado, por lo menos, hasta noviembre según las primeras estimaciones.
Santiago Anglés, el alcalde, ha marcado las fiestas de enero como el horizonte máximo para que las instalaciones estén completamente reparadas: «Si no está terminando entonces, eso significaría que todo va mal y que hemos tenido algún problema».
La importancia del pabellón para la vida diaria del municipio obliga ahora a reorganizar buena parte de la programación. Según explica el alcalde, el recinto «se emplea todos los días» y alberga entrenamientos y partidos de fútbol sala, actividades del colegio y numerosos actos festivos y culturales. «Cualquier evento, cualquier fiesta… es que se hace todo allí», resume.
Alternativas para las actividades
Para las actividades deportivas, el Ayuntamiento ya ha comenzado a buscar espacios alternativos en localidades cercanas. Los entrenamientos de fútbol sala podrían trasladarse un día a la semana hasta Torrevelilla, cuyo alcalde ha ofrecido el pabellón municipal. También Alcañiz y Calanda han puesto sus instalaciones a disposición de Castelserás para poder disputar partidos mientras duren las obras. «Buscaremos fechas o horarios para que quepamos todos», señala el alcalde.
En cuanto a las actividades culturales, una de las principales alternativas dentro del propio municipio será el Edificio de La Encomienda, aunque tiene menor capacidad que el pabellón. Allí está previsto trasladar, por ejemplo, la actuación de Kalumnia, un grupo de Valdalgorfa, programada para el 19 de septiembre. El espacio puede albergar, según el alcalde, entre 100 y 200 personas.
Hay una concentración de rosarieros prevista para finales de octubre, para la que se esperan entre 400 y 500 asistentes, aunque por ahora es un asunto que genera dudas. El Ayuntamiento todavía no ha decidido dónde se celebrará en caso de que el pabellón continúe cerrado, aunque confía en que los trabajos puedan estar avanzados para entonces. «Estoy poniendo todo de mi parte para que esté terminada la obra cuanto antes», asegura.
Primeras gestiones para reparar la cubierta
Los trabajos previos a la reparación ya están en marcha. El Ayuntamiento ha contratado una empresa para retirar las chapas desprendidas y ha comenzado a evaluar los daños junto al aparejador, con fotografías, vídeos y mediciones para determinar la superficie afectada y calcular el coste de la intervención. El alcalde también ha contactado con una empresa especializada en la colocación de chapas en cubiertas para estudiar cómo acometer los trabajos.
En el interior del pabellón ya se ha retirado el agua acumulada, aunque también habrá que reparar tablas y otros elementos dañados. Hasta entonces, la instalación seguirá clausurada por motivos de seguridad. «Ahora mismo el pabellón no se puede emplear porque hay peligro de que caiga alguna tabla más», explica el alcalde.
Aunque las actividades más próximas podrán realizarse en otros espacios, el alcalde insiste en que enero marca una línea roja. Las fiestas de invierno concentran en el pabellón la presentación de las reinas y los bailes, entre otros actos. «Para las demás actividades podemos buscar soluciones o incluso hacerlas al aire libre, pero lo de las fiestas de invierno tiene que estar terminado sí o sí», recalca.









