La nueva planta depuradora de La Iglesuela del Cid encara sus últimas pruebas antes de entrar en pleno funcionamiento. Las obras de su construcción, impulsadas por el Instituto Aragonés del Agua y financiadas con el Fondo de Inversiones de Teruel (FITE), finalizaron el mes de agosto tras una inversión de casi 1,3 millones de euros. Está previsto que esté operativa durante el primer semestre de 2027.
La actuación ha consistido en la instalación de una nueva planta depuradora con una capacidad de tratamiento de 1.100 habitantes equivalentes, lo que permite atender las necesidades del municipio durante los periodos del año en los que aumenta la población debido al turismo.
La construcción de esta nueva infraestructura ha supuesto un reto técnico debido a la altitud del municipio, las condiciones climáticas y la disponibilidad de proveedores. Sin embargo, la empresa contratista, GESTAGUA, ha conseguido llevar a buen término la construcción de las instalaciones, que contribuirán a mejorar la calidad ambiental y la vida de los vecinos de la localidad.
Además, la nueva infraestructura lleva asociada la construcción de oficinas para el personal empleado a cargo en la instalación, así como una sala de deshidratación que permitiría tratar los residuos generados en otras depuradoras de la zona de menor envergadura. Esto convierte a la depuradora de La Iglesuela del Cid en una instalación estratégica en la zona, tal y como señalan desde el Ayuntamiento.
Fernando Safont, alcalde de La Iglesuela del Cid, afirma que "es una inversión para mejorar la salud medioambiental de los cauces de agua del municipio, una obra muy esperada que pone a La Iglesuela al nivel que tiene que estar".









