Un aniversario para reivindicar el compromiso inquebrantable por la investigación, la conservación y difusión del patrimonio, así como el mantenimiento del legado cultural. El Centro de Estudios del Bajo Martín echa la vista atrás de los 25 años de su existencia conmemorando su historia y advirtiendo sobre los enormes retos a los que se enfrenta en el presente: la falta de relevo generacional y de financiación. Precisamente las jornadas de aniversario celebradas este fin de semana en Híjar han servido para suplir las tradicionales Jornadas de Patrimonio, celebradas bianualmente, que han tenido que suspenderse por recortes presupuestarios.
En 2024, la contribución comarcal ha sido de solo 4.000 euros, muy lejos de los 7.000 u 8.000 euros que en años anteriores permitían al CEBM llevar a cabo su programación habitual con normalidad. Además, este año el CEBM asumió en solitario el coste de la edición de la revista científica Rujiar, que durante la última década había sido cofinanciada al 50 % por el Instituto de Estudios Turolenses (IET). Esta situación, sumada al desafío del relevo generacional, plantea "serias dificultades" para el futuro de
una asociación que ha dedicado 25 años a la conservación y promoción del patrimonio cultural de la comarca.
Así lo han hecho saber los responsables del Centro de Estudios, con su presidente, José Ángel Guimerá a la cabeza, quienes han hecho balance y también han reivindicado la necesidad de una mayor implicación por parte de la sociedad civil e instituciones. "A día de hoy este Centro de Estudios está en horas bajas. Hemos trabajado mucho para llegar hasta aquí, pero el principal problema es que no tenemos relevo generacional. A esto le sumamos el apoyo institucional que este año se ha mermado al 50%, incluso llevaban idea de que se mermara a un 25% desde la Comarca del Bajo Martín", lamentó Guimerá, quien se vio en la necesidad de mandar una carta a la institución comarcal advirtiendo las consecuencias de los recortes presupuestarios.
A pesar del frío y la niebla, el evento congregó a un público entusiasta, generando un ambiente cálido e interesante para los asistentes, entre los que se encontraban numerosos exmiembros de las Juntas Directivas del CEBM a lo largo de estas dos décadas y media. Corría el año 1998 cuando se celebró la reunión fundacional de la entidad, recordó Víctor Guiu, otro de los impulsores de este proyecto. "Había un grupo de personas que tenían cierta inquietud, formación e ilusión. Era una manera de coger experiencia contando con lo que teníamos aquí, sin tener que irnos a ningún sitio. Teníamos muchas cosas para trabajar e investigar", señaló.
El legado que deja el Centro de Estudios del Bajo Martín es "indudable" y prueba de ello es la hemeroteca creada a partir de aquellos años. Un modelo de institución que fue iniciado de "abajo-arriba", lo que dio "mucha libertad e independencia" a sus impulsores, a pesar de las dificultades de financiación, más acuciantes en la actualidad. "Hemos construido dos tipos de legado. El que se ve y el oculto. Con lo segundo me refiero a todas las reuniones, contactos de todo tipo y propuestas que se han llegado a hacer gracias a toda la gente del Centro de Estudios y a su estructura", reivindicaron.
Patrimonio industrial como escenario de rodajes
El Instituto de Estudios Turolenses contribuyó a la celebración del aniversario con una aportación extraordinaria de 2.000 euros, destinada a apoyar a los centros de estudios de la provincia que celebran su 25 aniversario. Por su parte, la Diputación de Teruel, a través de la Teruel Film Commission, participó activamente generando interés sobre el potencial del patrimonio industrial como escenario de rodajes, destacando casos de éxito como la serie The Walking Dead, cuyo rodaje reciente tuvo un impacto estimado de un millón de euros en el territorio. Sus representantes en Teruel y Aragón, José Antonio Martín y Estíbaliz Centeno, respectivamente, explicaron el sábado lo que ha supuesto el boom audiovisual para la provincia y mostraron imágenes inéditas. "El patrimonio híbrido industrial en desuso es altamente atractivo de cara de los rodajes. Lo que tenemos en Teruel se aúna a la circunstancia de baja población, que en este caso es positivo y genera un combinado muy atractivo", explicó Martín
Se necesitó un año de conversaciones para que la tercera temporada de ‘Daryl Dixon’, spin-off de ‘The Walking Dead’, desembarcara en el Bajo Martín, que finalmente dio sus frutos tras haber descartado en un primer momento grabar en unas vías de Adif en Toledo, que resultaron en mal estado. El tramo de vía de tren abandonada que unía la central térmica de Andorra con Samper de Calanda fue idónea para la exigente producción. "Estéticamente esta vía es muy western, con el paisaje muy aislado. Se grabó también en el desierto al lado de Belchite con un racord rojo, al igual que las vías del tren. Parece que están en el mismo sitio", detalló Centeno. Los actores se sentían "muy en Estados Unidos", precisaron desde Teruel Film Commisssion, precisamente por la amplitud del paisaje que ofrece el territorio. "Los show runner me decían que están como en casa. Es una maravilla enseñar escenarios y que nos quieran así".
AMC Networks es una de las cadenas de mayor difusión mundial y el hecho de que difunda las imágenes grabadas en el territorio es "impagable" remarcaba Centeno. El recién estrenado tráiler da un pequeño adelanto de las escenas rodadas en Aragón entre finales de octubre y principios de noviembre.

Rujiar XXI
Otro de los momentos más destacados del fin de semana fue la presentación de la revista Rujiar XXI, que pone en valor el patrimonio industrial del Bajo Martín y rememora el éxito de las V Jornadas de Patrimonio celebradas en 2022. Entre los autores que participaron en esta presentación estuvieron José Ángel Guimerá, presidente del CEBM y coordinador de la revista, junto con Ignacio Martínez, Cotoño Benavente, Alfredo Martínez y Pedro Bello. Todos ellos compartieron sus reflexiones y experiencias en un ambiente enriquecedor y de camaradería.
Para poner punto y final a este aniversario, desde el CEBM se subrayó la importancia de contar con el respaldo económico necesario para garantizar la continuidad de sus actividades y para enfrentar los desafíos que amenazan el futuro de este tipo de asociaciones. Por ello, se hace un llamamiento a la Comarca del Bajo Martín para reconsiderar su nivel de apoyo, indispensable para preservar la identidad y el desarrollo cultural de la región.








Que hace en esa foto el pp?, si esto es un nido de sindicalistas.
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