Sumergirse en el entorno y costumbres del Maestrazgo a través de pocos metros cuadrados, eso permite un peculiar espacio en Villarluengo con casi dos décadas de antigüedad. Se trata del Centro de Interpretación de la Naturaleza y la Cabra Montés, un espacio museístico que pone en valor el medioambiente, el recurso cinegético y las tradiciones que, sin embargo, no pasa su mejor etapa.
Es la Sociedad Aragonesa de Gestión Agroambiental, SARGA, la que se encarga de su gestión. Habitualmente lo abre en Semana Santa, dos meses en verano y algún puente festivo mientras que el resto del año está cerrado. Sin embargo, nadie se presentó a la primera convocatoria en marzo para ocupar el puesto de trabajo, por lo que no pudo abrirse en Pascua. No obstante, desde el Ayuntamiento confían en que salga de nuevo la convocatoria laboral pronto y el centro se abra en el periodo estival para impulsar un espacio con «gran valor».
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Precisamente ese encanto reside en dar a conocer algo singular. «Villarluengo fue de las primeras zonas donde hubo bastantes cabras, permite explicarlo y así completar la visita», pone en valor en alcalde, José Ramon Tena. Además, en un futuro, con la afección de la sarna aumentando, será un recuerdo de lo que hubo.
La persona que ocupe el puesto de trabajo se encargará de gestionar la oficina de turismo, situada en la planta baja del mismo edificio, y mostrará este espacio y también el Centro de Interpretación de los Monumentos Naturales, ubicado en la antigua biblioteca.

Una joya cultural
El Centro de Interpretación permite conocer la riqueza cinegética del Maestrazgo mediante la réplica de trofeos cazados en los montes de la comarca, un diorama y varios paneles. También se habla de otras especies predominantes como el buitre, la nutria, el martín pescador o el cangrejo autóctono. Así como especies vegetales como el carrascal, quejigal o el pinar.
Además, cuenta con vitrinas donde se identifican huellas de la fauna y setas liofilizadas. De igual modo, incluye una maqueta que reconstruye una de las formas de vida más característica de las montañas del Maestrazgo, la masía. Así como tradiciones, por ejemplo, la romería de San Marcos.







