Valderrobres ha disfrutado de un fin de semana de sol, agradables temperaturas y mucho ambiente en sus calles gracias a la feria de septiembre. Cerca de 200 expositores se han desplegado desde el pabellón municipal hasta la plaza de España ofreciendo a vecinos y visitantes una gran variedad de productos con la que era difícil no llevarse algo a casa. En las calles valderrobrenses se pudo encontrar desde quesos, encurtidos, dulces cántabros, ropa, calzado, joyería, perfumes hasta juguetes, inciensos o plantas o el puesto de Atadi, donde sus usuarios han pasado un gran fin de semana. Como novedad, este año se ha habilitado una zona ‘gaming’ con distintas consolas como la Nintendo Swith, la PlayStation o juegos con realidad virtual, donde se han organizado varios torneos como el de Fifa, que ha sido el más multitudinario. El concejal de Ferial, José Miguel Sanz, ha apuntado que esta feria no es una cita sectorializada, por lo que el objetivo es que funcione como «un mercadillo callejero en el que puedes comprar de todo».
Además, se trata de la feria más antigua de la zona, tal y como ha explicado el concejal. «Esta feria es muy importante por su antigüedad, lleva siglos realizándose -desde el medievo sobre el 1600- y mantener esta tradición y que se siga celebrando ininterrumpidamente es un logro para el pueblo y para los vecinos de la comarca que tienen un punto de reunión en Valderrobres». A lo largo del fin de semana, desde el Ayuntamiento se estima que el municipio ha doblado su población, llegando a pasar por los puestos ambulantes unas 4.800 personas. El alcalde Carlos Boné ha resaltado que al final se trata de disfrutar «de un fin de semana diferente».
Para vecinos como Luis Montserrat esta feria es imprescindible. «Bajo todos los años y como ya me la conozco bien, lo mejor para mí es juntarme con amigos y echar el rato hablando. Todo lo que se haga por Valderrobres es importante», ha destacado.
Desde más lejos, concretamente desde Cunit (Tarragona) , un grupo de cinco amigos ha aprovechado sus vacaciones por el Matarraña para cotillear la feria. «Hemos venido más veces a esta comarca porque nos gusta todo, las piscinas naturales, se come bien… así que como ha coincidido con la feria, nos hemos acercado también a verla», ha subrayado Montse Iglesia, una de las integrantes del grupo.
Visitas guiadas y promoción turística
La capital de la Comarca ha acogido durante el fin de semana a visitantes procedentes, en su mayoría, de la Comunidad Valenciana y Cataluña aunque también los ha habido de otros puntos de España como Villarreal, por ejemplo. La Oficina de Turismo ha atendido a más de 60 personas que se han acercado a por información para recorrer uno de los declarados Pueblos Más Bonitos de España.
Este sábado, el Castillo no pudo visitarse debido a la grabación de una serie francesa pero ya el domingo este enclave histórico ha vuelto a acoger a los visitantes. En el caso de la iglesia, tras haber estado cerrada por esta misma razón, sí que ha estado abierta todo el fin de semana.
























Un mero mercadillo sin encanto. La feria pasó a mejor vida.