Con las guitarras, bandurrias y voces afinadas, la Ronda de Caspe salió el pasado sábado por el casco antiguo de la localidad. Desde su partida, en el parque José Antonio Labordeta, no se paró de cantar y disfrutar de la jota, que se maridó con varios dulces típicos caspolinos y su correspondiente chupito de moscatel, en las distintas paradas que tuvo el recorrido.
Durante la ronda, hubo espacio para las coplas cantadas entre varios joteros pero también para los solistas que se atrevieron a mostrar sus mejores dotes. Junto a las tradicionales jotas que se escucharon como, por ejemplo, 'Cuando una baturra quiere', se cantaron divertidas improvisaciones en las que se coló incluso La Potra Salvaje.
Los más pequeños quisieron demostrar el potencial de las generaciones que formarán la siguiente cantera de voces. Su pasión no solo emocionó a sus familias, que les escuchaban con gran orgullo, sino también a el grupo que reivindicó su origen entre acordes, "ala maño", "bueeena zagala" y un "bien cantao".
No todo fueron coplas, también se oyeron fuertes las castañuelas que tocaban la joven pareja bailadora formada por Carlota Navarro de Alcañiz y Luis Trillo de Calanda, y que deleitó al público con su coordinación y buena sintonía. No faltó tampoco el baile en fila que ofrecieron los alumnos caspolinos.
En las paradas se preparaban mesas con dulces y bebidas./ S.F.
Un cachirulo para la ocasión
La ronda terminó en la plaza de España donde cerca de un centenar de personas, entre participantes y público, exhibieron las últimas jotas que se escucharon con fuerza en la Ciudad del Compromiso. Todos ellos, además, lucieron el traje regional aragonés complementado con el cachirulo serigrafiado para la ocasión.
La tradición de "rondar" en Caspe se remonta a la Rondalla de San Antonio, anterior a la Asociación Cultural Rondalla Caspolina. "La Rondalla de San Antonio era como una hermandad, había muchísima gente. En Amposta contrataron durante unos 40 años a esta rondalla para el día del Pilar y nos dividíamos, unos íbamos allí y otros se quedaban en Caspe haciendo la ronda", explica la presidenta de la A.C. Rondalla Caspolina.
Con el objetivo de reivindicar tradiciones y de difundir la jota como patrimonio cultural, el año pasado, la Rondalla Caspolina organizó por primera vez el evento 'Vuelve la Ronda de Caspe'. Tras la buena acogida que tuvo, este año, algunos joteros han repetido y otros se han animado a acercarse desde localidades como Fraga, Calanda o Escatrón.
El recorrido terminó en la plaza de España./ S.F.

















