La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) no ha autorizado una de las dos áreas recreativas y de ocio que la Comarca del Maestrazgo quería instalar en el embalse de Santolea para fomentar el turismo activo. A la que se ha denegado el permiso por el momento es la nueva zona prevista en las playas del embalse de cabecera, en el recrecimiento del pantano. Según ha indicado la CHE a la Comarca, se debe a que con la última sequía no se han podido ultimar las pruebas de presión de carga de la nueva presa, con las que se evalúa su estabilidad y la integridad estructural.
Desde la institución comarcal dejan esta parte del proyecto en «stand by» y siguen con el de la zona de cola, que ha vuelto a salir a licitación después de que el anterior concurso, con las dos iniciativas, quedara desierto. «Es una cuestión de seguridad y hay que respetarlo. Los tiempos de la CHE no son los del resto de administraciones», afirma la consejera de Turismo de la Comarca, Marta Monforte. Este medio se ha puesto en contacto con la CHE sin obtener respuesta.
La nueva licitación se ha publicado por 87.518 euros frente a los 182.795 euros del anterior concurso al reducirse a la mitad los proyectos. También se acorta el tiempo de ejecución, que se reduce a un mes. Concretamente, en la zona de cola del embalse, donde se permitirá la navegación a motor, se recuperará el pantalán flotante que lleva años guardado. Además, se habilitará un espacio de aparcamiento y una zona de picnic con merenderos. También se acondicionarán unas playas.
El proyecto que se queda en «stand by» es una pasarela que llevará a un embarcadero y se prolongará para llegar a un mirador que ofrecerá una vista panorámica del embalse y donde se quería colocar un elemento característico para fotografiar. La zona de playas del embalse de cabecera está situada al norte con un acceso muy bueno desde la A-226 y en la que se pretendía también que se permitiese la navegación sin motor.
Según consta en el proyecto, el trazado del itinerario comienza en un camino asfaltado preexistente. Desde ese punto asciende hasta alcanzar la cota 584, correspondiente al nivel máximo de la lámina de agua. A partir de ahí, se desarrolla un camino peatonal naturalizado que discurre paralelo al embalse combinando tramos de tierra y grava con pasarelas metálicas en zonas concretas. Finaliza en una zona boscosa que se abre hacia un espacio despejado, concebido como lugar de estancia y punto fotográfico. En la parte final del recorrido, en una zona con mayor pendiente, es dónde se proyecta la instalación de una pasarela articulada de aluminio naval de 24 metros de longitud y 2,5 metros de anchura que conecta con un pantalán flotante sobre el embalse.









