El embalse de Santolea tendrá dos áreas recreativas y de ocio para la próxima temporada una vez se ha puesto en marcha el recrecimiento de la presa, que ha aumentado notablemente su capacidad. Ambos espacios contarán con un embarcadero para fomentar el turismo activo, en uno de ellos, además, permitiendo los vehículos a motor. La Comarca del Maestrazgo, dentro de sus inversiones turísticas, quiere aprovechar el atractivo de la creación de un embalse de nivel constante en la cola. Ya ha sacado a licitación los trabajos por 182.795 euros financiados por el Fondo de Inversiones de Teruel (FITE).
Se instalará un embarcadero destinado a la práctica de actividades de turismo activo además de para el baño recreativo. Además, se volverá a colocar en el embalse de cola el antiguo pantalán que ya se colocó hace más de 20 años con el Plan de Dinamización Turística pero se desinstaló porque cuando bajaban las aguas quedaba encima del suelo y se estropeaba. Este embarcadero flotante se guardó y ahora se pretende que vuelva a ser utilizado por empresas de turismo activo que ofrezcan servicios de alquiler de kayak, piraguas, patines, tablas de pádel surf, … generando una propuesta de ocio acuático que no existe actualmente en el Maestrazgo y que complementaría perfectamente la oferta cultural y de turismo activo existente.
Playas del embalse de cabecera
En la zona de playas del embalse de cabecera se ha planteado una pasarela que llevará a un embarcadero y se prolongará para llegar a un mirador que ofrecerá una vista panorámica del embalse y donde se colocaría un elemento característico para fotografiar. Se trata de una zona al norte del embalse con un acceso muy bueno desde la A-226 y en la que se permitirá la navegación sin motor.
Según consta en el proyecto realizado por el estudio UDDA Arquitectura, el trazado del itinerario comienza en un camino asfaltado preexistente que desciende hacia la cota mínima del embalse. Desde ese punto asciende hasta alcanzar la cota 584, correspondiente al nivel máximo de la lámina de agua. A partir de ahí, se desarrolla un camino peatonal naturalizado que discurre paralelo al embalse combinando tramos de tierra y grava con pasarelas metálicas en zonas concretas. Finaliza en una zona boscosa que se abre hacia un espacio despejado, concebido como lugar de estancia y punto fotográfico. En la parte final del recorrido, en una zona con mayor pendiente, es dónde se proyecta la instalación de una pasarela articulada de aluminio naval de 24 metros de longitud y 2,5 metros de anchura que conecta con un pantalán flotante sobre el embalse.
El pantalán estará formado por módulos flotantes ensamblados con una longitud total de 20 metros y cuatro de anchura. Permitirá el acceso y amarre de embarcaciones deportivas de hasta 12 metros.
Cola del embalse
En la zona de cola del embalse, donde se permitirá la navegación a motor, se recuperará el pantalán flotante que lleva años guardado. Además, se habilitará un espacio de aparcamiento y una zona de picnic.







