No faltaron manos para que la procesión y la misa de uno de los días más esperados del año en Chiprana salieran adelante con el lustre que se merece. San Roque fue venerado en su mañana, porque a él se le dedican las fiestas patronales de verano. En torno a él volvieron a darse reencuentros y algunos saludos desde la distancia porque quienes cogían algo de sombra en la calle no la abandonaban así como así. Las gafas de sol fueron las grandes y necesarias aliadas, tanto para protegerse de la intensidad de la luz de un 16 de agosto a las 12.00 como para disimular que faltan horas de sueño. Entre que las noches están siendo calurosas y que en Chiprana ya llevan sus días de festejos, lo de conciliar el sueño en muchos casos se reserva para a partir de la semana que viene. El patrón salió en procesión y tuvo misa baturra con ofrenda floral incluida nada más comenzar.
Los chipranescos ya disfrutaron con la ronda de peñas la tarde del jueves en un recorrido que sirvió de remedio contra la sed. Este sábado, fue en un vermú ofrecido por el ayuntamiento para culminar a eso de las 14.00 la mañana de honores más tradicionales antes de ir a descansar para coger fuerzas para la gran noche de disfraces que esperaba por delante. La feria de abril, jamones como premio, rayos y tormentas, indios y vaqueros, rokeros, tuneros, botellas de ron, hermosas egipcias, dioses griegos, flamencos, costaleros, simpáticos abuelitos y muchos más disfraces se juntaron en la plaza de San Blas de Chiprana para cerrar por todo lo alto el día del Patrón San Roque. El grupo de la "Tuna" se llevó el mejor premio de la velada.















