El Concurso de Fotografía de la Comarca del Maestrazgo ya tiene los ganadores de su vigésima edición. La convocatoria, abierta a imágenes digitales realizadas tanto con cámara como con teléfono móvil, ha recibido una notable participación con 56 autores que han presentado un total de 160 fotografías.
El primer premio ha recaído en «Vía láctea sobre torre Gorgue», de Francisco López Martín, una captura nocturna que aprovecha la pureza del cielo del Maestrazgo. El galardón está dotado con 350 euros. El segundo premio, valorado en 225 euros, ha sido para «Entre nubes», de Griselda Lledó Gas Belenguer, una imagen de Cantavieja envuelta en niebla tomada desde la carretera de ascenso al Puerto de Cuarto Pelado. El tercer premio, con 125 euros, ha sido para «Piedra seca», de Alberto Dolz Civera, tomada en La Iglesuela del Cid y centrada en las singulares construcciones tradicionales donde la piedra es protagonista.
Francisco López Martín, descendiente de Obón y residente en Zaragoza, es un apasionado de la montaña y la fotografía nocturna desde hace más de una década, con varios premios en distintos certámenes del territorio. Griselda Lledó, afincada en Castellón, visita asiduamente Cantavieja desde hace tres años, donde combina senderismo y fotografía. Aunque había participado en concursos online, este ha sido su primer reconocimiento en una convocatoria abierta al público. El valenciano Alberto Dolz, vecino de Puerto de Sagunto, lleva siete años recorriendo España cámara en mano y siente especial fascinación por Aragón, donde ya ha sido galardonado en otros certámenes.
El jurado ha seleccionado un total de doce fotografías, de las cuales tres han sido premiadas y las nueve restantes optarán al Premio del Voto Popular, dotado con 100 euros. Las votaciones estarán abiertas del 8 al 19 de octubre a través de la plataforma Pollunit.
Las doce fotografías finalistas protagonizarán el calendario anual de la Comarca del Maestrazgo, cuya edición se distribuirá gratuitamente a finales de 2025 con 2.000 ejemplares. Muy esperado entre vecinos e hijos del pueblo, el calendario busca cada año destacar distintos aspectos del Maestrazgo, reforzar el vínculo de la población con su entorno y animar a nuevos fotógrafos a participar en futuras ediciones.









