Los profesionales de la Oficina Comarcal Agroambiental han dejado de prestar asistencia en varias localidades, lo que perjudica el trabajo de los granjeros
Más de cien ganaderos de las localidades de Nonaspe, Maella, Chiprana Fabara y Fayón se han visto afectados por la repentina suspensión de los servicios veterinarios que ofrecía hasta el momento la Oficina Comarcal Agroambiental (OCA) en los distintos ayuntamientos. Sin una causa clara, los granjeros han perdido esta prestación que les aseguraba un profesional varias veces a la semana en sus localidades, algo que era esencial para su trabajo diario.
Estos profesionales se trasladaban hasta el pasado mes de octubre desde su sede, en Caspe, a los distintos consistorios una o varias veces por semana (dependiendo del número de ganaderos que lo requirieran) para expedir los documentos necesarios para el correcto traslado de animales vivos. Esta documentación es necesaria cada vez que se realiza un transporte desde la granja, algo que algunos ganaderos hacen varias ocasiones a la semana, y algunos de forma diaria.
Hace varios años, cada consistorio contaba con un veterinario particular, pero debido a la reducción del presupuesto en este área, el Servicio Provincial se vio obligado a contratar a estos profesionales para realizar su trabajo de forma parcial.
La pérdida de este servicio en los distintos municipios del Bajo Aragón-Caspe obliga ahora a los propios ganaderos a trasladarse hasta la sede de la OCA, en Caspe, para conseguir esos documentos, lo que puede llevarles horas, afectando de forma muy negativa a su actividad. Eso supone, a su vez, un gran volumen de trabajo para la oficina y largas colas a sus puertas.
«Esto es algo intolerable, y no ha sucedido solamente una vez, sino que ya ha ocurrido tres veces este año, cada vez es peor», denuncia Santiago Fran, el concejal de Agricultura del Ayuntamiento de Nonaspe. «Nuestras localidades están alejadas de Caspe, por lo que el traslado de los ganaderos (algunos lo hacen diariamente) les supone un gasto de tiempo y dinero que no deberían acarrear». Este trastorno del trabajo de los ganaderos repercute negativamente tanto a proveedores como a consumidores, porque es un tiempo que, denuncian, no se recupera.
Los ayuntamientos han denunciado ante el Servicio Provincial que la suspensión del servicio ya ha sucedido en tres ocasiones durante el año 2017, dilatándose hasta tres meses, algo que no había ocurrido nunca. Según los afectados, este tipo de problemas había ocurrido una vez de manera anual, y sospechan que «el servicio está empeorando poco a poco».
«Nuestros municipios están olvidados por las instituciones, no podemos ni contar con algo tan básico como este servicio de veterinarios», señala el Alcalde de Fayón, Roberto Cabistany. En el caso de esta localidad, la más lejana a la Ciudad del Compromiso, el problema viene de largo. «Llevamos dos o tres años sin contar con este servicio en nuestro ayuntamiento, cuando un ganadero necesita algún tipo de documento debe viajar a Nonaspe, y ahora que se ha suspendido del todo, el problema ha empeorado considerablemente».
Al parecer, el servicio veterinario se suspendió en Fayón hace años coincidiendo con el cierre del matadero de la localidad. Ahora, los pocos profesionales que todavía se dedican a esta actividad en el término municipal, se trasladaban a las localidades más cercanas, a las que sí acudían los veterinarios, para recoger los documentos pertinentes.
Transporte de animales
Cabe recordar que la actividad económica más importante y que más empleo genera en la comarca del Bajo Aragón-Caspe en la actualidad es el sector primario, es decir, la agricultura y la ganadería. Los ayuntamientos de las localidades afectadas por este problema denuncian que este servicio básico debería funcionar de una forma «más eficiente», y que estos trastornos influirán a largo plazo, prácticamente, de forma directa o indirecta, a todos los ciudadanos.
Por su parte, desde el Servicio Provincial, que pertenece al Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón, al que ya han acudido los distintos ayuntamientos a exponer sus quejas, solamente se ha informado de que este servicio se retomará a principios del próximo año 2018.







