La iglesia de Cretas acogió este pasado sábado un multitudinario concierto de Góspel a cargo de «Little Light Góspel Choir» organizado dentro de la Semana Cultural de la localidad. Más de 300 personas se dieron cita en el templo para deleitarse con las 185 fantásticas voces de los integrantes del grupo de Góspel barcelonés.
La entrada al acto era libre, aunque se utilizó el sistema de taquilla inversa, es decir, que los asistentes entraban sin pagar y al finalizar el concierto, que duró más de dos horas, cada uno aportaba lo que consideraba que valía lo visto y escuchado. Hay que remarcar la gran participación del público en algunos de los temas más conocidos, como «Happy Day» o «We are The World» y la entrega de los 185 componentes de «Little Light Góspel Choir». El conjunto se dejó la piel en el concierto, haciendo levantar de sus asientos a un público entregado que no solo coreaba los temas conocidos, si no que acompañaba con sus palmas y sus bailes las canciones como si de una auténtica misa Góspel estadounidense se tratara.
La presencia del gran Clarence Milton Bekker, con su profunda y abrumadora voz cargada de sentimiento, hizo vibrar a los asistentes en cada una de las notas que interpretó magistralmente. "Nos ha tocado el alma" afirmaron algunos de los presentes.

Un sábado musical cargado de espiritualidad
Durante todo el sábado Cretas vibró a ritmo de Góspel, ya que algunas de las integrantes del grupo, junto a su director, Oscar Góspel, ofrecieron a quienes quisieran acudir una MasterClass antes de que se llevara a cabo el concierto. Las «Fures in nocte» (Ladrones en la noche)-el subgrupo de chicas que impartió la formación-se mostraron encantadas de la implicación y las ganas de aprender de los 60 asistentes que acudieron a la clase.
En dicha MasterClass, además, el director repasó los orígenes de este tipo de música explicando que nace para comunicarse y expresar pesares. Normalmente eran adaptaciones populares de himnos religiosos protestantes, mezclados con cantos africanos, que solían tener la forma de 'call and response'. Es decir, el solista llamaba con su canto y el resto respondía a su llamada. Solían introducir algunos mensajes codificados que sus esclavistas no podían entenderablaban de la liberación de su esclavitud, celebrando la fe y la esperanza.








