La única tienda de ultramarinos de la pedanía de Puigmoreno, perteneciente a Alcañiz, bajó la persiana por última vez el pasado jueves. Después de 60 años como comercio de referencia y punto de encuentro vecinal, la tienda, regentada por Matilde (Ferreruela de Huerva, 1956) y Mariano Lázaro (Puigmoreno, 1961), se despidió con una jornada de puertas abiertas con cafés, pastas, degustación de cervezas y picoteo.
La localidad de Puigmoreno se creó en 1956 y durante una década no tuvo ningún comercio donde los vecinos pudieran comprar y abastecerse de alimentos u otros productos. La tienda, primero regentada por los padres de Matilde y Mariano, abrió en 1966 con espacio también para un bar. Sin embargo, el paso del tiempo y las necesidades vecinales convirtieron el negocio en «la única tienda del pueblo», que vendía todo tipo de productos: carne, pescado o fruta, pero también calcetines, medias, hilos o gomas. «Desde una frutería hasta una ferretería o una mercería», ha señalado Matilde, sobre la variedad de género que comercializaba.
El comercio local en un entorno rural y con apenas población no es solo un punto de venta, también implica disponibilidad constante. «Te tocaban a la puerta a todas horas», ha puesto en valor Matilde. Además, el establecimiento siempre ha sido un punto de encuentro para vecinos, para reunirse, charlar y pasar las tardes. De esta forma, Mariano y Matilde han sacado adelante un negocio sin la ayuda y el apoyo de las administraciones públicas. Sin festivos, con los domingos siempre abiertos y el timbre de la vivienda, la cual compartía edificio con el negocio, siempre conectado por si alguien llamaba. «Mariano, bájame un paquete de tabaco, por favor», ha recordado.
El cierre del negocio llega después de 60 años de vida donde la tienda de ultramarinos ha visto nacer y crecer a Puigmoreno. «Siempre ha sido un pueblo agrícola. En todo este tiempo hemos pasado por el tomate, el cereal y el algodón, luego con la pera y la manzana, que ya no se cultivan, y ahora se trabaja el melocotón y la almendra», ha resumido el propio Mariano, explicando la evolución de la localidad a través de la agricultura.
Mariano y Matilde no conocen otra vida que estar al servicio del resto y aunque la jubilación ha llegado para ambos, ni siquiera piensan en disfrutar del tiempo libre tras el cierre. «Un vecino más, pero estamos aquí para todo lo que le haga falta al pueblo. No sé cómo lo voy a plantear», ha declarado Mariano, quien finalmente ha reconocido que «de momento debería descansar».
Una despedida con lo más cercanos
Los hermanos Lázaro, junto con familiares, amigos, vecinos, antiguos distribuidores y todo tipo de conocidos, se despidieron este pasado viernes 1 de mayo con la celebración de una jornada que comenzó a las 10.00 de la mañana. El encuentro comenzó con cafés y pastas para todos y continuó por la tarde con la degustación de cervezas y un picoteo.
«Por la tarde era sorpresa para Matilde y Mariano, no nos esperábamos tanta gente», ha señalado Gloria. Además, se contrató un DJ de Alcañiz que amenizó el paso de las horas y generó un gran ambiente.
La tienda multiservicios abastecerá al pueblo
El cierre de la única tienda de Puigmoreno ha dejado a la localidad sin ningún comercio desde este viernes 1 de mayo. Por el momento se desconoce cuándo, pero próximamente se abrirá un nuevo Multiservicio Rural que abastecerá a la pedanía. Este proyecto está impulsado por la Diputación Provincial y la Cámara de Comercio de Teruel, con el objetivo de poner en marcha 90 multiservicios en municipios sin tienda ni bar.
Es la única iniciativa aragonesa de apoyo al comercio rural y llegará a Puigmoreno próximamente. «Durante un tiempo, el pueblo no tendrá nada», ha lamentado la hija de Matilde Lázaro.
















Gracias a Matilde y Mariano por estos 60 años de servicio,y al ayuntamiento más agilidad para activar el nuevo multiservicio, que tiempo han tenido
Me sumo a las personas, vecinos que han agradecido tantos años de dedicación a un área tan importante como es el comercio vital para una pedanía. No sé si habrá posibilidad de traspasarlo a algún matrimonio o pareja con ilusión y ganas de continuar. Creo que el ayuntamiento debería o podría estudiar la posibilidad de hacer un estudio – proyecto para que tuviera continuidad. El mundo no se acaba, pero el servicio no se debe interrumpir porque cumple un servicio muy importante para las personas que, por su edad, no se pueden desplazar con facilidad a los centros comerciales de Alcañiz. GOBERNAR ES SERVIR.