Las localidades turolenses de La Codoñera y La Portellada ya cuentan con sus respectivas estaciones depuradoras de aguas residuales, (EDAR) unas infraestructuras largamente esperadas que han supuesto una inversión conjunta de 1,5 millones de euros. El consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, el director gerente del Instituto Aragonés del Agua, Luis Estaún, y el subdelegado del Gobierno de España en Teruel, Enrique Gómez, han visitado ambas instalaciones.
Estas actuaciones han sido financiadas por el Fondo de Inversiones de Teruel (FITE), cofinanciado por el Gobierno de Aragón y el Gobierno de España. Tal y como ha destacado Enrique Gómez, se trata de una inversión «necesaria» que no solo mejora la calidad del agua y la salud de la población, sino que también responde a parámetros medioambientales exigentes.

Las obras, ejecutadas conforme al calendario previsto y en tiempo récord desde la concesión de las ayudas en diciembre de 2022 y dentro del presupuesto, han permitido que las aguas residuales sean tratadas adecuadamente antes de su vertido al cauce natural, algo que hasta ahora no ocurría. Estas nuevas instalaciones garantizan que dicho vertido, tras su tratamiento, no perjudique ni a la ciudadanía ni al entorno, lo que contribuye a dejar un legado sostenible para las futuras generaciones. Gómez ha subrayado que este tipo de infraestructuras deben seguir contando con el respaldo del FITE.
La EDAR de La Codoñera ha supuesto una inversión de 730.000 euros. Está diseñada para una población de 500 habitantes equivalentes e incluye un colector nuevo de 300 metros, alivio de aguas pluviales, pretratamiento con desbaste, desarenado y desengrasado, tratamiento biológico mediante reactor secuencial (SBR) y sistema de gestión de fangos con almacenamiento y deshidratación. El vertido final se realiza al barranco la Val del Pueblo, afluente del río Mezquín.
La alcaldesa del municipio, Elena Bosque Boix, mostró satisfacción por la finalización de esta instalación aunque trasladó la preocupación vecinal por la afección a los regantes de la zona, quienes aprovechaban el agua antes del punto de vertido y ahora se encuentran con problemas de inundación en sus tierras. «Estamos en trámites, mirando para solucionar el problema y que la gente pueda seguir manteniendo la huerta para tener productos».

En respuesta a esta problemática, Luis Estaún, gerente del Instituto Aragonés del Agua, aseguró que «Está es una cuestión que vamos a estudiar con interés las medidas legales y técnicas para que el agua pueda ser reutilizada", y avanzó que analizarán el caso a la Confederación Hidrográfica con el objetivo de compatibilizar el uso agrícola con el correcto tratamiento de aguas para que la depuradora de este municipio comience a funcionar lo antes posible.
Tras la visita en la depuradora del municipio de La Codoñera, las autoridades visitaron la segunda depuradora de este proyecto, ubicada en La Portellada.
La EDAR de La Portellada ha contado con un presupuesto de 733.000 euros. También dimensionada para 500 habitantes equivalentes, la actuación ha contemplado la renovación del colector general, la instalación de un pozo de bombeo, pretratamiento, tratamiento secundario mediante tecnología de biodiscos, decantación secundaria y tratamiento de lodos con espesador y eras de secado. Las aguas depuradas se vierten al caude de la Val del Ferro, afluente del río Matarraña.
Esta depuradora, al igual que la de La Codoñera, todavía no ha entrado en funcionamiento por falta de conexión eléctrica definitiva, aunque se ha previsto la instalación de un grupo electrógeno para ponerla en marcha de forma provisional mientras se resuelve el suministro. «Lo que queda pendiente es el tema de la luz, no tenemos todavía el enganche con ENER y la empresa va a traer un grupo electrógeno y durante un año ellos la van a explotar y se harán cargo de los problemas». El grupo electrógeno tenía que llegar hoy, pero como todo, nunca se sabe», explicó la alcaldesa del municipio, Gloria Serrat.

"Estamos hablando de las estaciones depuradoras de pueblos, de municipios de la provincia de Teruel, para que cada vez más cantidad de aguas residuales lleguen en condiciones de salubridad y creo que en el siglo XXI es lo necesario y lo aconsejable que todos los municipios depuren sus aguas residuales. No es fácil porque las inversiones son altas", ha mencionado Manuel Blasco.
Las obras han sido ejecutadas por la empresa Aqlara, que se encarga además de la operación inicial de ambas instalaciones durante el primer año. Posteriormente, y tras la cesión por parte de los ayuntamientos, la gestión será asumida por el Instituto Aragonés del Agua.
Las estaciones depuradoras de La Codoñera, en la Comarca del Bajo Aragón, y la de La Portellada, en la Comarca del Matarraña, entrarán así en servicio, cumpliendo una doble función de preservar el medio natural y garantizar una mayor calidad de vida para sus habitantes.










El Gobierno de Aragón se sacó de la manga un Canon (nada barato) a cada vivienda, comercio, industria, etc a través del instituto aragonés del agua para financiar y mantener infraestructuras hidráulicas tales como depuradoras, potabilizadoras, limpieza de margenes de ríos (ésto ni se hace) etc, además de que tenemos que pagar nuestro correspondiente recibo de gasto de agua ( tampoco es barato) para luego tener que pagar proyecto como éstos con dinero del FITE. Es como pagar algo 2 veces, el timo está montado desde hace tiempo.