La Comarca del Bajo Aragón-Caspe recibió el pasado jueves sus primeros dos vehículos eléctricos destinados al desplazamiento de los trabajadores por los distintos municipios. De esta manera, este par de coches se suman a los otros dos de gasoil con los que ya contaba la institución comarcal.
«Queremos facilitar el traslado de los trabajadores por el territorio al tener más vehículos. Se dará prioridad al uso de los eléctricos porque esta acción también tiene por objetivo apostar por la energía limpia» destaca el presidente de la Comarca Javier Nicolás.
Ambos vehículos son el modelo Renault ZOE, totalmente eléctricos y con hasta 390 kilómetros de autonomía. La Comarca llevaba esperando este pedido cerca de cuatro meses, un tiempo más extenso del que estaba previsto una vez se adjudicaron a la institución. «En la Central de Compras Estatal se señalan los requisitos que se buscan, como precio y autonomía, y cuando un modelo que encaja está disponible te lo adjudican. Estos modelos no se fabricaban en España por lo que se han demorado más», explica Nicolás.

Para esta compra se había comprometido una partida presupuestaria de en torno a 30.000 euros aunque, finalmente, el precio de compra en la plataforma ha sido menor.
Traslado del punto de carga eléctrico
En el último pleno comarcal, se aprobó la adecuación del solar trasero de la sede comarcal para trasladar allí el punto de carga eléctrico. «Tal y como está ahora, los dos coches no pueden entrar y salir de la sede con agilidad. Además, en esa parte, también se creará un acceso», señala el presidente. Esta obra, junto con la creación de una sala de espera, está presupuestada con una dotación de 48.303 euros.







Lo que destaca del Zoe es que tiene una velocidad de carga en corriente alterna muy alta, seguramente la más alta del mercado, lo que es un acierto.
El punto de carga está dado de alta en Electromaps, ¿estará abierto a todo el público?