Las obras para reabrir el Hogar de Personas Mayores de Andorra ya han comenzado, aunque cuatro meses después de que este cerrara sus puertas en el mes de noviembre. El espacio sufrió entonces un incendio en su cocina que además de calcinar el mobiliario también provocó destrozos en las tuberías y alumbrado del resto de salas. No hubo que lamentar daños personales, pero sí tuvo que echar el cierre como consecuencia. La situación se mantiene hasta día de hoy, cuando sus 300 usuarios continúan realizando sus actividades aunque en otros espacios de la localidad, motivo por el cual el Ayuntamiento pide «celeridad» en los trabajos.
Por el momento ya se ha procedido al desescombrado y también se han realizado los trabajos de reposición del servicio del agua de las instalaciones. Las obras están siendo coordinadas por la dirección del centro, desde donde se afirma que «hay gran predisposición para que el proceso avance de forma fluida». Aún así, todavía no hay fecha exacta para su reapertura.
El Hogar de Personas Mayores de Andorra es «un lugar crucial» para los vecinos que de forma diaria se encontraban en él para realizar todo tipo de actividades, entre las que se incluyen algunas lúdicas como gimnasia pero también otras de vital importancia como los tratamientos de terapia ocupacional o fisioterapia. El centro, además, también ofrecía hasta antes del incendio un servicio de comida para llevar para todos los usuarios. Es por ello que durante estos meses son varios los vecinos que han preguntado a los concejales del Ayuntamiento cuándo volvería a retomarse la normalidad.
Ante sus dudas, el propio alcalde de Andorra, Rafa Guía, mantuvo a principios de este mes una reunión en la consejería de Bienestar Social y Familia para comprobar cómo avanzaba el proceso y solicitar «celeridad» para que las personas mayores de la localidad puedan volver a disfrutar de las instalaciones «tan pronto como sea posible».
Actualmente, y desde que ocurrió el suceso los usuarios continúan con sus actividades en lugares cedidos de forma temporal, como unos salones locales propiedad de la Parroquia. Están a la espera de que estas obras devuelvan el aspecto inicial al centro, especialmente a la cocina, que sufrió las principales afecciones. «Es un lugar muy utilizado. Confiamos en que pronto puedan regresar», valoró el primer teniente alcalde, Alberto Villanueva.
El origen del incendio pudo haber sido un cortocircuito que provocó importantes daños en la propia cocina y que la luz, el agua y la calefacción dejaran de funcionar.







