El pasado miércoles 24 de junio, dos devastadores terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela, dejando un balance de más de 1.400 fallecidos y más de 3.200 heridos hasta el momento. Ante esta catástrofe, la comunidad de residentes en Alcañiz se ha movilizado con urgencia para enviar ayuda humanitaria a su país de origen.
Desde este sábado, están en el solar sindicatos de la Avenida de Aragón recogiendo todo tipo de donaciones. Desde alimentos no perecederos a ropa, pasando por alimentación para bebés así como pañales u otros productos de primera necesidad. La recogida continuará esta tarde desde las 18.00 hasta las 22.00 aproximadamente en la misma ubicación, este lunes estarán en este punto desde las 18.00 hasta las 22.30
Un pueblo volcado
La solidaridad del pueblo alcañizano ha superado las expectativas, hasta el punto de que comerciantes y vecinos han ofrecido sus almacenes y cocheras ante la falta de lugar para almacenar lo recaudado.
En cuanto a la logística, aunque existe un contacto para trasladar la ayuda a Zaragoza este lunes, el objetivo es coordinar el envío directo hacia Madrid. De esta forma, los suministros podrán ser cargados de inmediato en los contenedores del segundo avión de ayuda humanitaria que partirá por vía aérea hacia Venezuela, asegurando que el esfuerzo de los alcañizanos llegue lo antes posible a quienes más lo necesitan.








Ante tanto dolor, nadie que se precie de persona de bien, puede pasar sin ayudar a esos seres humanos, como nosotros en semejante momento.
solo un poquito menos de dolor, habrá merecido la pena esa pequeña ayuda.
La ciudad que muestra todos los años un alto compromiso religioso con sus procesiones, no puede ser impasible ante tanta desgracias y la enorme cantidad de damnificados, hay que colaborar dentro de las posiblidades de cada familia. No olvidemos que si nos sucediera a nosotros agradeceríamos todas las ayudas recibidas. Se debería llevar un control de las ayudas prestadas e informar a la sociedad de los resultados aportados.
la mejor ayuda es que vayan ellos para allá