Los concejales de Teruel Existe en Ráfales y Valdeltormo han renunciado a las delegaciones que ostentaban hasta la fecha porque, según aseguran, el equipo de gobierno se «entromete» en su trabajo, entre otras cuestiones que no les permiten realizar su trabajo.
La última en hacerse efectiva en pleno fue la del edil de Ráfales Javier Ciprés, el único de los cinco miembros de la corporación que no es del Partido Aragonés y que hasta ahora se encargaba del área de Educación y de la de Caminos, CHE y Telecomunicaciones. El edil se mantiene como concejal de la oposición sin delegaciones al igual que de consejero en la Comarca del Matarraña y de diputado en la Diputación de Teruel.
En su escrito de renuncia, Ciprés asegura que desde junio de 2023 «el desempeño de las responsabilidades aceptadas se han visto dificultadas». Alude a dos razones. Por un lado, afirma que no hay dotación económica en los presupuestos de 2024 en ninguna de las áreas que hasta ahora gestionaba «para desarrollar acciones en beneficio de los vecinos y no hay previsión que esta actitud cambie en las cuentas de 2025».
Por otro lado, para Ciprés la «excesiva supervisión, intromisión e intervención» sobre sus áreas «así como la falta de comunicación de la información» que llega al Ayuntamiento le «induce a pensar que el alcalde y el equipo de gobierno no necesitan delegar estas concejalías». «La excesiva personalización que hace el alcalde, José Ramón Arrufat, de todo lo que concierne al Ayuntamiento y no tener la capacidad de crear grupo y compartir información con todos los concejales e incluso con los vecinos, me hace imposible continuar con estas delegaciones ni tener responsabilidades directas en el ayuntamiento, más allá de la labor de oposición responsable que pueda beneficiar a todos los vecinos sin distinción», afirma el edil de Teruel Existe, quien añade que ahora «seguirá con la labor de oposición responsable que pueda beneficiar a todos los vecinos».
Sin embargo, para el alcalde, José Ramón Arrufat (PAR), la dimisión de las delegaciones se debe a que Ciprés «no tiene ganas de trabajar» por Ráfales y destaca que pese a sus quejas sobre la gestión municipal no ha renunciado al acta de concejal porque es lo que le permite «seguir cobrando el sueldo de diputado provincial y las dietas por asistencias en la Comarca del Matarraña». «Las dos delegaciones nunca han tenido partida presupuestaria, ya lo sabía cuando las cogió porque la de educación se basa en convenios con la DPT y DGA para acometer mejoras en el colegio; y la de caminos dependemos de la maquinaria de la Diputación», explica Arrufat, quien recuerda que al principio de la legislatura también le ofreció a Ciprés ostentar la delegación de Plan Especial de Empleo, que sí cuenta con alrededor de 8.000 euros de presupuesto y «no quiso».
El alcalde también asegura que al principio de la legislatura le ofreció entrar en el equipo de gobierno pero Ciprés le dijo que había entrado al Ayuntamiento para «denunciar las ilegalidades». «Queríamos que fuera uno más pero así no», afirma Arrufat.
Valdeltormo
En Valdeltormo, los concejales Inma Antón y Jose Manuel Vicioso renunciaron en septiembre a sus delegaciones aunque se hizo efectivo en pleno a principios de noviembre. Los dos ostentaban las áreas de Cultura y Deportes, Festejos y en el caso de Vicioso, también Caminos. Ambos dejaron las delegaciones al considerar que no reciben la información necesaria para el desempeño de sus funciones y acerca de la actividad consistorial, y que desde el gobierno local no se confía en su trabajo y gestión.
Aseguran que desde el inicio de la legislatura han tenido «escasa o nula información por parte del Partido Popular en los asuntos del Ayuntamiento». «Las decisiones tomadas por el equipo de gobierno, respecto a asuntos importantes para el ayuntamiento, no son informadas a Teruel Existe como tampoco nos participan los proyectos a desarrollar en el municipio», afirman.
Ambos consideran además que, durante este tiempo, el desempeño de las responsabilidades aceptadas se ha visto dificultado por varias razones. En primer lugar, porque sin motivación explícita, disminuyeron las partidas presupuestarias de Cultura en 1.800 euros y de Festejos en 2.000 Indican que «aún habiendo tratado de compensar la falta de presupuesto con ideas y trabajo, no han tenido la consignación adecuada para organizar y desarrollar los programas de actos de este año en esas áreas». Además, alegan que el gobierno «hace caso omiso a su voluntad de emplear determinadas partidas para este tipo de actividades, coartando la autonomía que cada concejal ha de tener en el desarrollo de sus responsabilidades». «Al parecer el equipo de gobierno no tiene confianza en nuestra gestión y trabajo, dado que sentimos la intromisión e intervención sobre nuestras concejalías y su dotación económica, y no sobre el resto».
Por su parte, el alcalde de Valdeltormo, Gabriel Alcober, asegura que respeta la decisión de los concejales y que no quiere entrar en polémicas. «Es cierto que la concejalía de Festejos en un pueblo es agotadora y complicada. Ellos ya llevaban cuatro años, entiendo su cansancio», afirma Alcober.







