El sector de la construcción se reactiva este 2025, pero falta suelo promocional de vivienda, la excesiva burocracia por parte de la administración no ayuda y el gremio es poco atractivo para los jóvenes, lo que sitúa la edad media en torno a los 50 años. Todo ello, se extrapola a que los costes de producción no han dejado de aumentar desde la inflación y la crisis del 2008 y los empresarios «tienen que hacer frente a esas subidas sin encontrar mano de obra cualificada o que quiera trabajar en la construcción».
Son las principales conclusiones que extraen desde la Asociación Provincial de la Construcción de Teruel, entidad que aglutina a unas 100 pequeñas y medianas empresas de la provincia. Su presidente, Pedro Rodríguez, habla de continuidad en el ejercicio de 2025 y de lo «imprescindibles» que son las colaboraciones con las empresas del territorio y fuera del mismo para conseguir esos módulos de formación tan reivindicados. «Se lo pedimos reiteradamente a la administración y a los agentes sociales. Si no, creo que la solución pasaría por formar a aquellas personas que vienen de fuera del país y necesitan trabajar aquí», defiende Rodríguez, que recuerda que «el precio de los insumos como el hormigón ha subido más de un 45% desde 2008, al igual que el salario medio de un oficial pasando de los 18 euros la hora a los 25 como mínimo».
Sin suelo promocional de vivienda
Uno de los principales problemas que se encuentra el pequeño y mediano empresario a la hora de construir vivienda es la falta de suelo para hacerlo. Explican, que los planes que ha impulsado el Gobierno de Aragón, como puede ser el Plan 700, no son «compatibles con ellos» porque las «características y requisitos que plantean son inabarcables para las empresas medianas y de pocos trabajadores». «No podemos entrar a competir en esas condiciones. Tampoco dejan del todo claro quién pagaría el suelo porque al final el propietario es DGA», remarca.
La solución, según los empresarios, pasaría por un cambio en las condiciones para acceder a estas construcciones. «Está difícil porque, además, al ser tantas viviendas las que hay construir en un solo paquete, es complicado que una empresa pequeña tenga tanto músculo para llevar a cabo un proyecto de estas características, no como le ocurre a una promotora grande», añade.
Cabe remarcar que la situación es totalmente diferente si se habla en este caso de suelo industrial. Por ejemplo, en el Bajo Aragón Histórico, no hay ningún tipo de problema. «Con todas las ampliaciones que se han hecho en los últimos años, considero que cualquier empresa que quiera montar una industria podría hacerlo», concluye el presidente. No obstante, el siguiente reto a superar se situaría en todas las trabas administrativas a las que tendría que enfrentarse.

Ha sido un año de mucho trabajo, pero el problema es que no hay personal en el gremio.
Estoy dispuesto a enseñar a todo el que quiera aprender de la construcción.
PEDRO RODRIGUEZ. Presidente de la Asociación Provincial de la Construcción de Teruel.
Retrasos por la falta de personal
La falta de mano de obra es una realidad en el sector de la construcción desde hace tiempo y en muchas ocasiones se traduce en retrasos en las obras privadas con listas de clientes de hasta un año porque no hay personal suficiente para todo el trabajo que se debe hacer.
Por ejemplo, en el caso de Óscar Bosque, empresario de La Ginebrosa, se ha visto evocado a dejar obras sin hacer o paralizadas al ser consciente de que no podía llegar. «Tener que decirle al cliente que tendrá que esperarse entre seis o siete meses porque no puedes ejecutarlo en ese momento es una lástima». En su caso, en la empresa están tres trabajadores y, aunque, la presencia del resto de autónomos del pueblo «ayuda» porque pueden ir distribuyéndose algunas parte de la obra, «sigue costando».
Bosque, defiende, que «han trabajado muchísimo» este 2025 y en su mayoría el tipo de construcción que ha realizado se ha basado es obra nueva y una parte en la rehabilitación de las viviendas. «El perfil ha sido de gente joven que se ha quedado a vivir en el pueblo. Tienen aquí sus negocios y deciden construir un proyecto de vida», detalla.

Ha sido un año de mucho trabajo, pero el problema es que no hay personal en el gremio.
Estoy dispuesto a enseñar a todo el que quiera aprender de la construcción.
ÓSCAR BOSQUE. Tiene una empresa de construcción en La Ginebrosa con dos empleados.
La solución de la falta de personal la «ve complicada» porque «no hay gente que quiera meterse en el gremio». «Impartir cursos de formación y que después vinieran a que les enseñáramos podría ser un posible remedio, pero considero que el sector no se ve atractivo a ojos del resto de personas». «Siempre he dicho que estoy dispuesto a enseñar a todo aquel que quiera aprenderlo y abro las puertas a quien quiera. Aunque físicamente sea duro el día a día, ahora no se trabaja como se hacía cuando empecé ni mucho menos», añade.
La edad media, según los datos de la asociación Provincial de la Construcción de Teruel, la edad media se sitúa en torno a los 50 años este 2025 y, además, el sector sigue estando muy masculinizado.
En este sentido, según un estudio de UGT, las mujeres ocupan solo el 1,3% del total. También son cada vez más personas en la construcción llegan a la franja más cercana a la jubilación. El grueso de trabajadores del sector se aglutina entre los 30 y los 59 años, donde se concentran 1,2 millones de trabajadores.
No obstante, según a los datos de la EPA, se estima que una sexta parte de estos trabajadores se concentra entre los 55 y 59 años. En esa línea, un estudio publicado por el Observatorio Inmobiliario de BBVA Research en junio apuntaba a que más del 55% de los trabajadores del sector de la construcción supera los 45 años. «No hay cultura de la construcción porque se sigue viendo como un oficio en el que no si eres un peón de albañil, no vales para nada», lamenta Rodríguez. En cómputos generales se estima que en toda España son necesarios más de 10.000 trabajadores en todo el gremio para paliar esa falta.
Cabe remarcar, que el sector presenta este año la tasa más baja de paro de la historia, de hecho, se calcula que hay paradas unas 2.800 personas, que corresponderían a la mitad que en 2008, momento de la mayor crisis de la construcción.
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La edad media del sector de la construcción no para de aumentar. Los últimos datos la sitúan en torno a los 50 años, con muchos profesionales a punto de jubilarse.
45%
El precio medio por metro cúbico de hormigón ha sufrido un aumento del 45% desde 2008. Antes costaba alrededor de 50 euros y ahora más de 75 euros y advierten que seguirá creciendo.
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Aragón no ofrece en estos momentos ninguna formación para formar en el sector de la construcción. El futuro pasaría por mayor oferta académica en las escuelas de formación profesional.
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El sector está «en un buen momento», pero la falta de personal hace que los empresarios se vean obligados a posponer obras privadas durante más de un año.
Aumento de insumos
La falta de personal no ayuda si los insumos son cada vez más altos para llevar a cabo proyectos. Bosque coincide con Rodríguez en cuanto al aumento de los costes de producción. Un ejemplo es el hormigón desde que empezó la crisis del 2008. Los empresarios pasan de pagar 50 euros por metro cúbico a unos 70 aproximadamente y manifiestan que al inicio de 2026 va a volver a repuntar. Algo similar ocurre con el salario medio, que han aumentado alrededor de un 20 - 25% en los últimos cinco años. A los costes habría que añadirle la excesiva burocracia para iniciar una obra en tiempo y forma.
La necesidad de un grado medio
Un estudiante de formación profesional si lo desea puede estudiar un grado medio o superior de Mecánica o Informática, pero no tiene la opción de graduarse en un grado medio de Construcción porque no existe. Es la reivindicación que desde la Asociación Provincial de la Construcción llevan haciendo en los últimos 20 años y todavía no se ha encontrado una solución. Se han reunido en numerosas ocasiones con la administración, las instituciones y los agentes sociales, «pero parece que no tienen suficiente interés».
Para paliar esta situación hasta que llegara ese esperado grado, desde la asociación ya están trabajando en impulsar cursos con una duración de dos meses dirigidos a personas no empleadas y procedentes de fuera que acaban de llegar al territorio. La idea para empezar con su aplicación sería a partir del segundo cuatrimestre del año que está por empezar. «Queremos buscar la colaboración de otros agentes sociales y políticos que nos quieren ayudar a poder impulsarlo». Desde la asociación también están desarrollando charlas abiertas a todos los públicos para abrir el abanico de posibilidades. Una de ellas, tendrá lugar hoy mismo en Mora de Rubielos. «Solemos hacer varias al año y cada vez que se nos solicita nos ponemos en contacto y proponemos soluciones», defiende el presidente.
La previsión de los cursos es empezar en enero y febrero a buscar presupuestos y contactos para encontrar aulas. «Creo que lo conseguiremos y también personas para formar, si no no habrá servido para nada todo este proceso». El futuro pasaría por fomentar más grados que ayudarán a entender a los jóvenes «como se trabaja ahora en el sector de la construcción».
Obras públicas
A pesar de las variables como pueden ser la falta de formación, la excesiva burocracia o la poca mano de obra, el sector de la construcción cierra el 2025 con la puesta en marcha de infraestructuras que han sido reivindicadas durante mucho tiempo ya ejecutadas. Es el caso del Hospital de Alcañiz, que se inauguró el pasado mes de junio y en el que muchos empresarios bajoaragoneses del gremio han participado en su construcción. También están pendientes de lo que traerán consigo el desarrollo de los proyectos relacionados con la Transición Justa en zonas como la Villa Minera. Como en otros sectores, la construcción se vio obligada a paralizar con la llegada de la pandemia y fue en 2022 cuando empezó a remontar. «Estamos en un momento en el que la promoción sigue adelante. Hemos repuntado un poco y el tema general no es de desánimo», concluye Rodríguez.








Sueldos de oficial a 1200 euros , al verano pasar calor y al invierno frío
Faenas malas y muchas veces con poca seguridad. Ya nadie quiere entrar a la obra
Menos esfuerzos y mucho mejor pagado al Mercadona de reponedor y más futuro
un peón debería de cobrar 1,500 euros y un oficial 1800. con esos sueldos tal vez encontrarán algo pero claro. y no tendrían por qué subir las obras sino que rebajarse un poco menos los contratadores
Lo primero que hay que hay que hacer es poner buenos sueldos, no es normal que te pegues 11 horas de lunes a sabado por 1100€/mes cuando en cualquier fabrica cobras esos 1100 x 8h de lunes a viernes…