La DANA que ha afectado al territorio continúa provocando incidencias en el Matarraña. Además de los problemas de agua potable que persisten en Mazaleón, Valdeltormo y Lledó, los desprendimientos y desperfectos provocados por las riadas y por la intensa precipitación continúan reportándose en buena parte de los municipios. Por el momento, los ayuntamientos creen que aún es pronto para hacer una primera valoración de los daños ya que prefieren esperar a que se de por finalizado el temporal de lluvias y los caudales desciendan hasta valores habituales. La preocupación ha vuelto a ser evidente durante las primeras horas de la mañana del viernes cuando ha comenzado de nuevo a llover con intensidad. Afortunadamente las precipitaciones han cesado y se han acumulado valores de precipitación no excesivamente altos como los 11 litros por metro cuadrado de Beceite.
A este respecto, y pese a que se han producido nuevas precipitaciones en los Puertos de Beceite, los caudales de los ríos Matarraña, Ulldemó, Pena, Tastavins, Algars y barrancos afluentes han ido descendiendo paulatinamente. El Matarraña a su paso por Nonaspe registraba a última hora de la tarde del viernes un caudal de 71 metros cúbicos por segundo, cuando en la tarde del jueves alcanzó una punta de 670. Por su parte en Beceite, el valor pasó de los 80 metros cúbicos registrados durante la mañana del jueves a los poco más de 4 a última hora del viernes. El embalse de Pena superaba ya los 8 hectómetros cúbicos de capacidad, cuando hace tan solo 4 días apenas embalsaba 3,9.
No obstante, preocupan los daños producidos en campos, caminos, muros y terrazas agrícolas. "Es pronto aún para hacer una valoración de la situación. Primero tenemos que esperar a que bajen del todo los caudales y a que se pueda acceder a todas las fincas, ya que hay mucho barro acumulado y a muchas de ellas aún no se ha podido llegar", explica Fernando Camps, presidente de la comarca del Matarraña.
Cabe recordar que en el entorno de los Puertos de Beceite se acumularon 330 litros por metro cuadrado durante las jornadas del miércoles y jueves. No obstante, en total se superaron los 400 desde que empezase el temporal hace una semana. Se trata de los registros de precipitación más imporantes que el territorio registra desde octubre de 2000. En esa ocasión se superaron los 500 litros por metro cuadrado y los caudales fueron sensiblemente mayores, con más de 1.500 metros cúbicos por segundo.
Algo más al oeste, el río Bergantes, afluente del Guadalope, ha descendido hasta los 34 metros cúbicos por segundo. El miércoles alcanzó los 412. Su impacto en el embalse de Calanda ha sido más que notable ya que este pantano ha pasado de estar a poco más del 20% a superar ya el 64% de su capacidad, con 34 hectómetros cúbicos de reserva.
Las previsiones apuntan a que pueden producirse nuevas precipitaciones durante la madrugada del sábado, que tendrán continuidad hasta el domingo. Serán moderadas, aunque localmente pueden ser fuertes, no solo en el Matarraña, si no también en el Maestrazgo y en la cabecera del río Bergantes, en la comarca de Morella. No se prevén lluvias torrenciales como en las jornadas de miércoles y jueves.
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Según el Centro de Coordinación Operativo (CECOP) del 112 Aragón, la situación de emergencia se mantiene, al menos hasta el lunes donde está previsto que baje a la de normalización, integrada por el conjunto de acciones y medidas de ayuda de las entidades públicas y privadas dirigidas al restablecimiento de la normalidad en la zona afectada. Si bien es cierto que los caudales de los principales ríos afectados por los fuertes episodios de tormentas se han reducido, desde el CECOP se mantiene la prudencia. La mejora de la situación ha sido efectiva gracias a que los embalses de Las Torcas, Mezalocha, Tranquera y Calanda han laminado las avenidas y evitado afecciones más importantes que las que se han sufrido en algunas poblaciones ribereñas del Matarraña, Huerva, Piedra, Martín, Guadalope o Bergantes desde que se desencadenara el episodio de tormentas.














