Eran las 16.45 de este martes cuando el puesto fijo de vigilancia del Cabezo de la Aliaga, en el término municipal de Montalbán, daba la voz de alarma. Lo que empezó como una columna de humo en el horizonte, rápidamente se convirtió en un frente de llamas que calcinó en torno a media hectárea de terreno.
Desde Alcorisa, una brigada helitransportada voló hacia Montalbán, mientras que en tierra, la unidad de intervención forestal combatía el fuego con una autobomba. La coordinación entre ambas brigadas fue inmediata y los refuerzos no tardaron en llegar.
Las llamas, impulsadas por el viento y las condiciones secas, se extendieron rápidamente. Los Agentes para la Protección de la Naturaleza tomaron el control de las operaciones, organizando estratégicamente a los equipos para atacar el incendio desde varios frentes. Mientras el fuego avanzaba, las brigadas trabajaron incansablemente, enfrentando el calor y el humo.
Las primeras hipótesis señalan un rayo como el posible origen del incendio, una teoría respaldada por las recientes tormentas eléctricas en la zona. El área afectada es una zona forestal de alto valor ecológico. La rápida intervención ha sido crucial para minimizar los daños. Las autoridades locales han estado en alerta debido a las condiciones climáticas favorables para la propagación de incendios forestales.







