Las obras de la segunda fase del aulario del CPIFP Bajo Aragón de Alcañiz han comenzado este viernes. En una zona hasta ahora vacía han comenzado los trabajos para levantar un nuevo edificio que servirá para descongestionar los edificios que hasta ahora se utilizan y ampliar la oferta para sus alumnos. No está previsto que esté en funcionamiento este curso porque la obras durarán, como mínimo, ocho meses.
El nuevo aulario del CPIFP, con un presupuesto de 1,7 millones de euros, es una de las grandes apuestas de DGA en Educación para este año. El propio presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, destacó la inversión en el centro durante su discurso de la primera jornada del Debate de Estado de la Comunidad.
El resultado será un edificio que entrará en funcionamiento para el próximo curso 2026/27 y que tendrá una superficie total de unos 640 metros cuadrados repartidos en dos plantas. Habrá dos aulas polivalentes de 62 m² cada una, un taller de instalaciones electrotécnicas de 166 m², un taller de sistemas automáticos de 166 m² y un aula técnica de 90 m².
La intención es que este nuevo edificio sea sostenible. Para ello, está previsto que el edificio cuente con una certificación de alta eficiencia energética. Una acreditación que se consigue gracias al aislamiento envolvente de altas prestaciones, al sistema híbrido de climatización y a la iluminación led.
Estos nuevos espacios permitirán la docencia del ciclo de Instalaciones Eléctricas y Automáticas, que requiere de zonas amplias, con altura libre suficiente, instalaciones eléctricas de alta capacidad, climatización adaptada y un diseño que permita prácticas reales con equipos de gran tamaño.
Cambios en los accesos
Mientras duren los trabajos, los alumnos de todas las enseñanzas que se imparten en el recinto -instituto de Secundaria y Bachillerato, Formación Profesional y Escuela Oficial de Idiomas- tendrán que convivir con los trabajos. Por el momento, la primera medida ha sido el cierre de las puertas de acceso peatonal y de vehículos al recinto por las calles Salvador Allende y Concepción Gimeno Gil, las más cercanas a la urbanización Santa María, por seguridad. La medida se mantendrá durante prácticamente todo el curso, lo que obligará a alumnos y docentes a dar la vuelta para acceder por la puerta principal.
Igualmente y por seguridad, la zona de los trabajos quedará vallada y con el acceso restringido para toda persona ajena a la obra. Ambas medidas fueron comunicadas a las familias y al resto de la comunidad educativa esta misma semana a través de un mensaje de texto.









