El territorio ya nota la afluencia de visitantes por Semana Santa. "Estamos al 96% de ocupación y con las reservas de última hora las previsiones son estar toda la Semana Santa al 100%". La contestación se repite, idéntica, en la oficina de Turismo de la Comarca del Matarraña y en Alcañiz. "Lleno total. No se espera otra cosa. Como todas las últimas Semanas Santas", dice al otro lado del teléfono Miriam, técnica de turismo en Valderrobres, y Carmen en Beceite o Daniel en la capital del Bajo Aragón. El éxito de la declaración como Fiesta de Interés Turístico internacional para los nueve pueblos de la Ruta del Tambor y Bombo es un hecho, y como aseguran sus alcaldes, sus poblaciones año tras año triplican sus habitantes reales, entre descendientes del pueblo (el llamado turismo de raíces) que regresan, amigos de la zona y nuevos turistas.

Para ganar turistas en estas fechas funciona sobre todo "el boca a boca", asegura Nieves Ballestero, gerente de los empresarios turísticos del Bajo Aragón, en conversación con La COMARCA. El turista que viene "se queda tan satisfecho que luego vuelve a sus oficinas de trabajo, a su lugar de residencia" y acaban viniendo "amigos de su entorno o familiares" que los han escuchado hablar maravillas de las procesiones y el resto de actos festivos, también de la acogida por parte de los locales y -"por supuesto", acredita Nieves- de la "deliciosa gastronomía del Bajo Aragón". Los alicientes para el turista están a la vista.
El perfil del turista dominante, en todas las oficinas consultadas, es el mismo: grupos de amigos o familiares. Está disparándose mucho el volumen de "excursionistas de un día" provenientes de regiones vecinas, atraídos -en el caso de Calaceite, donde lo explica la técnico de Turismo Carmen Martínez- por la monumentalidad del casco histórico. Tradicionalmente, la comarca del Matarraña roza el 90-100% de ocupación en alojamientos rurales, hoteles boutique y viviendas de uso turístico (VUT) durante los días centrales (que son del Jueves Santo a Domingo de Resurrección; en el Bajo Aragón suman también el lunes festivo).

Las personas que llegan en grupo reservan por ejemplo casas rurales como las que Nuria Millán tiene en Beceite: una con capacidad para 10 personas y la escogen cuadrillas de amigos o familias enteras, mientras que la otra es para dos, más usual para una escapada íntima. Millán es miembro de la Junta de Empresarios Turísticos y cree que fue la pandemia del covid-19 lo que supuso un irreversible punto de inflexión para esta provincia y la comarca del Matarraña, en concreto. "La gente va a salir al monte", busca esa opción como su predilecta para las vacaciones y si es posible compaginarla con "turismo de naturaleza", gastronómico y tranquilo, pero también devoto y semanasantero, entonces la combinación es perfecta.
Los días más fuertes del año
Belén Adán, concejala de Turismo del Ayuntamiento de Alcañiz, también cree que estamos ante los días más fuertes de turismo del año, al estilo de fines de semana de competición en el circuito Motorland Aragón, como las Superbikes o el premio de Moto GP. Además, en la estancia en la capital bajoaragonesa se han sumado nuevos atractivos, como la visita guiada a la Val del Chardo del Agua Amarga, pinturas rupestres de estilo levantino declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y que, como otros itinerarios de este tipo de arte por la zona, si son de difícil acceso, entonces el turista acaba por desistir. La visita a los pasadizos subterráneos de Alcañiz, el castillo de los Calatravos, la torre gótica de Santa María o el refugio antiaéreo y las casas solariegas de la Casa Mayor tienen cada vez más adeptos y complementan estos días la pasión del recién llegado por los sonidos de la Semana Santa tan especial en el Bajo Aragón Histórico.

"El turista es cada vez más previsor. Lo reserva todo, viaje, fechas, visitas, con antelación", detalla también Ballestero, que además da idea de cómo el cliente de los alojamientos turísticos del Bajo Aragón viene con una agenda de actos programada para visitar cuantas procesiones y eventos populares de Semana Santa pueda, y cerrarla con actos como la visita al Drama de la Cruz de Alcorisa, que tiene lugar en la tarde del Viernes Santo. El impacto económico es muy relevante. En este sentido ha ayudado mucho la herramienta de inteligencia artificial recién lanzada por la Ruta, donde vienen detalladas todas las actividades y sus horarios, los recorridos y los puntos de interés.
La estancia media, dice la empresaria turística y refrenda también Adán, es de 2 a 8 días. Cuatro días es el promedio, pero hay comunidades como la Valenciana y el País Vasco que, al tener la semana siguiente de vacaciones, alargan la visita al este turolense. El lugar de procedencia de los turistas "se mantiene" intacto en la última década, sin apenas variaciones: son mayoritariamente de Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana, por este orden, aunque después siguen los aragoneses provenientes de Huesca y Zaragoza, vascos, navarros y, sorprendentemente, muchos andaluces que salen de sus tradicionales actos en Semana Santa para experimentar cómo se vive en una zona muy distinta, con un carácter tal vez más sobrio y austero en las celebraciones.
Extranjeros viene "un porcentaje muy bajo", afirman en las oficinas de turismo; estamos hablando de cifras de alrededor de un 5% o inferiores también según los datos recabados en las distintas oficinas. Proceden sobre todo de Francia, luego de Alemania y Países Bajos y este año ni el conflicto de Irán ni otras razones ajenas han motivado la llegada de un contingente nuevo, al menos es lo que repiten también en la entidad turística del Matarraña. Lo que sí notan es el cada vez mayor interés por parte de los franceses para venir a esta zona de Aragón. La proximidad es un punto fuerte, pero también lo es el precio y la posibilidad de quedarse en un pueblo y moverse bien por el resto. Es lo que los turistas de este país confirman en varias de las encuestas realizadas por los operadores turísticos.









