A medianoche, con la luna como testigo y -según parece- también con el viento, miles de tambores y bombos comenzarán a batir sus pieles. Lo harán en siete pueblos en tres comarcas diferentes y separados por un puñado de kilómetros. Eso sucederá la noche de Jueves Santo y, como es más poderoso lo que une que lo que separa, será la vibración del tambor el único lenguaje universal hasta Sábado Santo y que, desde 2018 es Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO.
En Alcañiz guardarán silencio con la procesión que volverá a terminar sobre un manto de tomillo, y en Calanda se reservan a la luminosidad del Viernes Santo a mediodía y a la compañía del actor Antonio Resines. La noche de Jueves Santo, al unísono, en un único toque en cuanto el reloj se pare en las doce, miles de tambores Romperán la Hora en las plazas de Albalate del Arzobispo, Alcorisa, Andorra, Híjar, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda y Urrea de Gaén. Todos harán lo mismo, pero cada uno, a su manera.
En Urrea de Gaén la orden no la da ni la alcaldesa ni ningún invitado. Esa noche todo el mundo tendrá la mirada puesta en la torre de la iglesia y, más concretamente en el reloj. Será el sonido del 'Campanico' el que dé paso al estruendo absoluto en cuando lo escuchen los abajo congregados en la plaza de la iglesia. Los redobles y marchas desenfrenadas no pararán entre cuadrillas hasta que salga la cruz de la iglesia y emprenda el camino cuesta arriba al Calvario. Los tamborileros seguirán detrás dejando la plaza vacía pero a la que regresarán un rato después tras subir y bajar del Calvario con la peana y los rosarieros cantando sus coplas en paradas determinadas. Una vez de regreso, los toques seguirán en las calles toda la madrugada.
En La Puebla de Híjar, se guardarán las túnicas para el viernes porque Romperán la Hora con sus ropas de calle y en cuanto los primeros mazazos lo ordenen desde el bombo gigante colocado bajo el balcón del ayuntamiento. Esta vez el honor de dar inicio recae en Paco Pastor en representación del Consorcio Nacional de los Pueblos del Tambor y Bombo, asociación que recibirá el Tambor de Honor por la tarde.
En Andorra tendrán como invitado al actor aragonés Jorge Asín, que participará en el acto de Romper la hora en el balcón de la Casa Parroquial. A él, y al alcalde que hará sonar su bombo, le seguirán miles de personas desde la plaza. Las mismas que un rato después comenzarán el ascenso a San Macario con las antorchas, con las que todavía está pendiente decidir un destino si el viento sigue soplando con la fuerza de los últimos días.
Muy cerca, en Albalate del Arzobispo, el estruendo se adueñará de la plaza en cuanto la alcaldesa dé la señal desde el balcón del ayuntamiento con el pañuelo blanco en la mano con la que hará el gesto de bajarla abriendo así la veda a una larga noche que se extenderá por las calles y la procesión de madrugada con la matraca.
La noche también será larga en Samper de Calanda, donde los toques comenzarán al toque de corneta desde el balcón y con los alabarderos formados en el centro de una plaza plagada de túnicas negras. Tras Romper la Hora, se abrirá la paso la Cruz Procesional para guiar a todos los congregados en la plaza hasta la ermita a donde llegarán formados en largas hileras para volver a bajar con las imágenes que se guardarán en la iglesia hasta el Santo Entierro en su mayoría.
Hueco se tiene que hacer el alcalde en Híjar para llegar hasta la farola del centro de la plaza. Y lo consigue. A falta de tres minutos para la medianoche, en cuanto vislumbra que se abre la puerta del ayuntamiento la marea negra por el color de las túnicas que aguarda en la plaza, procuran abrirle pasillo para que llegue al centro y poder empezar. Subido al peldaño de la farola, en cuanto su reloj marca las doce el alcalde hará un aspaviento con el bastón de mando que indicará que el suelo comienza a vibrar con todas sus fuerzas. Hasta las 2.00 así será, a partir de esa hora, todos los tambores y bombos formarán en San Blas para comenzar dos horas de procesión y guardar silencio en cada parada para escuchar el canto de los Rosarieros.
El único color morado que se verá concentrado en una plaza en la medianoche de Jueves Santo será en Alcorisa, ya que Calanda esa noche procesionará al Calvario y no romperá la hora todavía. El morado de las túnicas inundará la plaza de los Arcos. El espacio que produce una sonoridad admirable por su composición y por el ímpetu de los alcorisanos que lo llenarán hasta rebosar, es el punto de encuentro para iniciar los toques. A medianoche comenzarán a tocar tambores y bombos a rabiar dando vida a uno de los momentos más esperados durante el año y lo harán al toque de corneta y la señal del alcalde con la vara de mando desde el balcón. A los alcorisanos les esperará el Viernes Santo por la tarde el Drama, uno de los actos destacados del pueblo y también de la Ruta del Tambor y Bombo.







