Jugar en Preferente está suponiendo para el C.F. Valderrobres un reto que va más allá de lo deportivo. El salto de categoría ha traído ilusión a un club centenario, pero también un aumento significativo de costes, largas distancias cada quince días, y según trasladan en un correo del lector enviado al Periódico La COMARCA, un sentimiento de "ninguneo" que lamentan. "Jornada tras jornada escuchamos frases como 'Este pueblo está en el fin del mundo' o 'venir aquí es perder todo el día'. Nosotros, cada 15 días, hacemos esos mismos 150 kilómetros porque nos gusta el fútbol y queremos competir", relatan.
La entidad afronta esta temporada 17 desplazamientos; quince de ellos serán en autobús, con trayectos que rondan los 150 kilómetros y que en algunos casos superan los 200. Y precisamente ese es uno de los temas en los que solicitan empatía por parte del resto de clubes y aficiones, que solo deben realizar estos largos trayectos en contadas ocasiones. Son conscientes de la ubicación de su población y no se quejan del sobreesfuerzo que les representa; solo piden que el resto de equipos muestre mejor disposición, cuando les toque jugar aquí. "No es lo mismo un desplazamiento de 30 km que uno de 150 km. Tampoco es lo mismo pitar en tu barrio que a 2 o 3 horas de viaje (...) Que el CF Valderrobres juegue en Preferente no les es rentable", concretan en su comunicado.
En el correo del lector, además, hacen referencia al agravio arbitral que sienten: "Es más que comprensible que haya equivocaciones, todos nos podemos equivocar, pero ya no sabemos si es tan comprensible ni casualidad que las equivocaciones siempre caigan para el mismo lado, el lado de ese desplazamiento incómodo que no apetece hacer. Partido tras partido es lo que está pasando: penaltis que no se pitan, partidos que se alargan hasta el tiempo «necesario», fueras de juego inexistentes, balones que salen pero no… pero claro, «es lo que hay»".
A lo anterior, explica la vicepresidenta del club Begoña Curto, se suma la dificultad para entrenar con regularidad, ya que buena parte de la plantilla estudia o trabaja fuera. «Los jugadores están estudiando en Teruel, Castellón, Valencia, Lérida o Amposta. Después del partido tienen que volver a sus lugares de residencia. Es mucho esfuerzo, ya no solo económico, sino también de tiempo», explica Curto. Este condicionante implica que el equipo solo pueda coincidir al completo un día a la semana para entrenar, lo que considera «un hándicap» en una categoría que exige mayor preparación. A ello se añaden la renovación de equipación y mejoras en instalaciones para «dar buena imagen del club».
El esfuerzo, insiste, es estructural: «Es todo un conjunto». La planificación de cada salida requiere previsión y organización en un club de pequeña población donde, ante cualquier contratiempo, «no hay facilidades» y cada baja o incidencia se convierte en «un reto».
La vicepresidenta aclara que no se ha presentado ninguna queja formal ante la Federación, pero sí apelan a la reflexión. «No señalamos a nadie. Solo queremos que se pongan en nuestro lugar y que reflexionen». El malestar no lo vinculan directamente a la clasificación. «No nos quejamos de la posición en la tabla. Somos conscientes de que somos nuevos en la categoría. Nos quejamos de falta de respeto, de que no nos ninguneen por ser un club pequeño», subraya.
Desde el club aseguran que el grupo se mantiene cohesionado. «Somos una piña: jugadores, cuerpo técnico, junta y afición. Vamos a muerte juntos. Tenemos equipo para ello, confiamos plenamente», recalca Curto. El mensaje que trasladan a la Federación y al resto de clubes es claro: «Que tengan empatía, que se pongan en nuestro lugar». Mientras tanto, el club mantiene su hoja de ruta: «Seguimos compitiendo, no tiramos la toalla y estamos convencidos de que lo podemos conseguir porque tenemos equipo y afición para lograrlo».









Muy bien Begoña.
Aupa el CF Valderrobres
Muy bien dicho Begoña.
Los comentarios de Begoña son acertadísimos, además de respetuosos con todos, y reflejan con precisión el esfuerzo, el valor, la responsabilidad de estos jóvenes que se dejan en la carretera cada fin de semana unas cuantas horas de un tiempo preciosísimo que pudieran dedicar al descanso, a ver la tele, a estar con los amigos o a rascarse la nariz. Ellos, el equipo técnico, los padres y madres que los acompañan, las novias… Sí, es deporte y se hace agusto pero es un compromiso que requiere sacrificio y pierde dignidad cuando, como comenta Begoña, observas con total desamparo cómo te «roban» un partido, o te increpan airadamente desde la grada por el hecho de ser un club pequeño de un pequeño pueblo que, por cierto, lo integra gente extraordinaria. Desde los niños que juegan en categorías inferiores hasta los de la preferente. Todo el apoyo y larga vida al CF Valderrobres.
Muy bien Begoña!