19 personas físicas y seis jurídicas han sido detenidas o investigadas por la Guardia Civil en el marco de la 'operación Poubelle' por pertenecer a una organización criminal internacional dedicada al tráfico ilícito de residuos peligrosos de origen urbano. Se les acusa de varios delitos de pertenencia a organización criminal, contra los recursos naturales y el medio ambiente y falsedad documental.
Se han practicado seis entradas y registros en domicilios y sedes de personas jurídicas de las localidades de Fraga, Terrassa y Alcañiz en los que se han intervenido 10 teléfonos móviles, seis discos duros, cuatro ordenares portátiles, nueve pen drives, tres tarjetas de memoria, diversa documentación, y 24.870 euros en efectivo. También se ha realizado el volcado de las bases de datos y de los correos electrónicos de las personas jurídicas investigadas, así como de los detenidos. Además, se ha inspeccionado un vertedero ilícito en la localidad de Seròs y dos camiones para el traslado de residuos.
Las investigaciones comenzaron fruto de la colaboración internacional en el control de los residuos en frontera al detectarse un tránsito inusual de camiones cargados con residuos urbanos provenientes de Europa con destino a empresas españolas. Unas primeras indagaciones permitieron identificar a una serie de empresas interrelacionadas y establecidas entre el sur de Francia y las Comunidades de Cataluña y Aragón, que comerciaban a grandes niveles con residuos procedentes de Europa.

Se pudo verificar que decenas de camiones entraban en las instalaciones de gestión de residuos controladas por la organización, pero que, en lugar de someter la carga a procesos de valorización, era redirigida directamente a un vertedero en Zaragoza.
Una vez identificada la trama completa, se comprobó cómo se realizaban contratos internacionales para la gestión de residuos urbanos, ofreciendo precios muy por debajo de mercado. Se estima que la organización criminal habría ingresado más de 16 millones de euros, desde 2020.
Estas prácticas contravienen la legislación y los sistemas de control medioambientales cuyo espíritu reside en el principio de proximidad y en que cada uno se haga cargo de sus residuos. De este modo, España no puede admitir la entrada de este tipo de residuos para su eliminación en vertederos. Por ello, el procedimiento consistía en interponer una serie de empresas entre el productor y el vertedero español, que simulaban diferentes tratamientos y operaciones nunca realizadas, para que, al menos a nivel documental, pareciese que todo se hacía acorde con la legislación vigente.

El resultado es que diariamente se enterraban en Zaragoza toneladas de residuos de todo tipo, incluyendo residuos peligrosos y tóxicos, provenientes de Europa, todo ello a costa de un daño casi irreparable en los ecosistemas y la salud de las poblaciones colindantes.
La operación ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción nº 1 de Fraga, coordinada de forma conjunta por la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) de la Jefatura del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil apoyada por Europol. También ha participado el servicio cinológico central y de Barcelona, la USECIC de Zaragoza, el EDITE de Huesca, tráfico de Zaragoza y la Uprona de Barcelona.








bien, bien, pues sigan, sigan investigando… que seguro que hay más casos…
Somos el hazme reir de Europa. En esto, la gente no se mete, ni nos beneficiamos de nada. Somos el vertedero de Europa, pero como no sale la noticia, no le interesa a nuestro políticos, nadie dice o nadie sabe nada.
Y en la antigua escombrera más de uno ha aprovechado este lugar para prácticas ilegales, pero el ayuntamiento no lo soluciona.