Hay días en los que una casualidad da lugar a un gran descubrimiento. En este caso, fue una obra de restauración con su empresa particular la que hizo que el concejal de Patrimonio del Ayuntamiento de Alcañiz, Carlos Andreu, descubriera un nuevo pedacito de subsuelo en los bajos del número 48 de la calle Mayor: dos refugios antiaéreos, bóvedas de época medieval y una tramo de pasadizos que podría conectar con otros tramos y llegar hasta la plaza de España.
A raíz del descubrimiento, el concejal comenzó a investigar y la posibilidad la confirmaron los documentos. El archivo de Alcañiz demuestra que, efectivamente, los bajos del inmueble albergaron un refugio con capacidad para 250 personas, el número 38, concretamente y que estuvieron activos durante los bombardeos de la Guerra Civil. «En cuanto lo vi supe que era importante», explica Andreu
Todo ello descansa ahora bajo ocho viviendas y durante las últimas décadas ha permanecido como trastero de los vecinos que nunca llegaron a apreciar su valor. Ahora la historia está a punto de cambiar. El Ayuntamiento trabaja ya desde el área de Patrimonio en rehabilitar y limpiar todo el espacio para hacerlo visitable y aumentar así la oferta turística de la ciudad. «Hemos hablado con los vecinos para que nos cedan el espacio y poder convertirlo en un atractivo turístico», explica Andreu.
El proyecto continuará ahora con el proceso de musealización del espacio. La intención es, según explica Andreu, convertir el espacio en un pequeño centro de interpretación. «Quiero hablar con asociaciones recreacionistas y coleccionistas privados para poner en valor sus objetos y que los turistas puedan descubrir también como fue el paso de la Guerra», explica. Además, el concejal también apunta que será necesario llevar a cabo catas para ver si hay otros espacios que ahora mismo podrían estar tapiados. El objetivo final del consistorio es que esta visita sea un complemento del refugio aéreo que actualmente ya se puede visitar en el casco antiguo de Alcañiz y que llama la atención tanto de visitantes como vecinos. Según el concejal, todavía es muy pronto para aventurar cuanto costará esta rehabilitación o cuanto tiempo llevará adecentar el espacio, pero la intención es «empezar cuanto antes». Los primeros trabajos serán la limpieza del espacio, el arreglo de la instalación eléctrica y la adaptación a las normas básicas de seguridad.
Un recorrido por el espacio
Actualmente, el lugar está lleno de enseres de los vecinos y restos de antiguas obras. El espacio, un túnel de unos 18 metros de largo y apenas unos tres de ancho cuenta con un revestimiento de hormigón en el techo, una prueba más de que fue un refugio, ya que, según explica Andreu, el encofrado supone una protección adicional en el caso de que una bomba impactara en el espacio y dañara el edificio que hay encima. Además, cuenta con dos puertas en cada uno de los extremos para poder salir en caso de que una quedara inutilizada. Es una de estas puertas, en la que se puede ver una inscripción que muestra que en algún momento de la historia el espacio se utilizó como peña teniendo por nombre «El Laberinto».
En la planta inferior se encuentran las bodegas que datarían de época medieval, con arcos de medio punto en ladrillo. En este caso, Andreu apunta que serían las antiguas caballerizas de la casa de la Santa Inquisición que queda justo detrás del edificio actual. Una segunda planta más abajo, varios metros por debajo de la calle Mayor, se encuentra el tramo de pasadizo, construido íntegramente en sillares de piedra con unos 20 metros de longitud y un final ciego. Andreu cree que este final fue cubierto «en una obra reciente» y que existiría una conexión con los pasadizos que ya se conocen bajo la Calle Mayor y la Plaza de España y que actualmente son visitables.
Visita al espacio con el concejal de Patrimonio, Carlos Andreu. / M.M.R.













pero que refugio antiaéreo??? pero como podéis ser así de catetos!!!
Quizas, por que esta registrado en documentos de la época?. Los anarcomamertos no sabeis ni leer.
tendrás que explicar que son ojo . que por la boca muere el pez
cualquier bodega es ahora un refugio antiaéreo!!!! en la época que se hicieron esas bodegas no existían los aviones!!!
que no haga mucha publicidad porque el ayuntamiento como no puede tirarlo como todo lo que hace es capaz de enrrunarlo todo
Con el poco caso que le hace el equipo de gobierno a este concejal, creo que se va a quedar todo en esta noticia. Si no le dieron ni partida presupuestaria…