En un hallazgo sin precedentes en Oliete, paleontólogos de la Fundación Dinópolis han descubierto unos fósiles de helechos en un estado de conservación extraordinario, considerados entre los mejor preservados a nivel mundial. Los especímenes, que miden menos de 20 centímetros, pertenecen a la especie Ruffordia goeppertii, un helecho característico del Cretácico Inferior, con más de 110 millones de años de antigüedad.
El equipo de investigadores, formado por expertos de la Fundación Dinópolis y colaboraciones internacionales, ha publicado sus resultados en la revista científica Cretaceous Research. Este descubrimiento destaca no solo por la calidad de conservación de las plantas, sino porque permite conocer con gran detalle el paisaje en el que se desarrollaron. «Los fósiles de Ruffordia representan la primera evidencia científica de este helecho en el Albiense de España, completando un vacío temporal y geográfico en la distribución de este taxón en el suroeste de Eurasia», explica el investigador Luis Miguel Sender, autor principal del estudio.

Los fósiles muestran todas las partes del helecho en conexión, incluidas las estructuras reproductoras que contienen esporas, lo que sugiere que se conservan en el mismo lugar donde crecieron. Este detalle ha permitido a los paleontólogos reconstruir el ecosistema deltaico de agua dulce en el que se asentaban estos helechos, cohabitando con icnitas de dinosaurios y otros vestigios de fauna.
La investigación no solo ha revelado las características de los helechos, sino que también ha documentado las interacciones entre las plantas e insectos. En algunas hojas de Ruffordia se han identificado marcas circulares producidas por ataques de insectos, aportando datos sobre las estrategias de alimentación y el entorno biológico en el que convivían estas especies.

Asimismo, los depósitos fosilíferos, situados en llanuras deltaicas inestables, sugieren un paisaje en constante cambio, donde tanto plantas como fauna desarrollaban adaptaciones únicas. Alberto Cobos, director de la Fundación Dinópolis y coautor de la investigación, detalla que estos fósiles ofrecen «una visión sin precedentes de las interacciones planta-insecto y planta-ambiente en un delta de agua dulce durante el Cretácico».
La Fundación Dinópolis, adscrita al Departamento de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón, destaca que este hallazgo representa un avance significativo en el campo de la paleobotánica, apoyado por diversas instituciones y financiado por organismos como el Instituto Aragonés de Fomento y el Ministerio de Ciencia e Innovación de España.








MAGNIFICA NOTICIA. ENHORABUENA A ESOS INVESTIGADORES A LOS QUE TANTO DEBEMOS Y POCO AGRADECEMOS
José te recuerdo que cobran por eso y mucho más es su trabajo