El Gobierno de Aragón ha dado por finalizado el plan de calidad ambiental que mantenía activo en la margen izquierda de Alcañiz. La ciudad lleva ya varios años sin superar los valores establecidos de partículas en el aire por lo que DGA considera que el plan ya no es necesario. Aun así, el Ayuntamiento entiende que al ser este un tema de importancia para los vecinos, es necesario mantener activas las mediciones y, por lo tanto, seguirá pagando los 450 euros mensuales que cuesta que Diputación de Teruel se haga cargo de este servicio.
«Vamos a mantener las mediciones que se van a hacer en el mismo lugar y con el mismo captador, si en algún momento se volvieran a registrar valores por encima de los límites marcados, la DGA volvería a poner en marcha un plan con el que intentar que esto no fuera así. Queremos seguir conociendo la calidad de nuestro aire», explicó Ramiro Domínguez, concejal de Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Alcañiz. Como ejemplo, la medición que 2007 daba un valor de 81, en la actualidad apenas llega a los 11, muy por debajo de los 35 permitidos.
Debido al cierre de este plan de actuaciones, la directora general de educación Ambiental, Raquel Giménez visitó el Ayuntamiento hace unos días. Durante su estancia pudo reunirse con dos representantes de la Asociación Vecinal de la Margen Izquierda quienes le transmitieron su preocupación por la gran cantidad de polvo que todavía sufren. En este sentido, la respuesta de DGA es que lo que se evalua en este caso son partículas más pequeñas que al estar en suspensión podrían ser inhaladas por el ser humano y perjudiciales para la salud. Además, recordó que las fabrica de Sílices y Caolines no es el único motivo de la aparición de polvo, sino que es el resultado de un conjunto de factores ambientales y humanos.
El plan se puso en marcha en 2007 por la gran cantidad de materia en suspensión que había en el aire por la cercanía de la fábrica de Sílices y Caolines. En este momento, se propusieron medidas como el asfaltado de los accesos y la colocación de unas determinadas vallas para frenar la dispersión del polvo que el Gobierno de Aragón asegura que sí que han funcionado.








Lo que es una Verguenza, es que esa empresa siga ahí. Una empresa que contamina, y que el polvo se mete por todos los sitios en las viviendas. QUE VERGUENZA ¡¡¡¡¡¡¡