Los redobles de los tambores han llegado para quedarse. Como cada primer domingo de Cuaresma, cientos de alcañizanos con sus tambores se concentraron el domingo a medio día en el Monumento al Tambor. Como es ya tradicional, el toque comunitario con La Estanca de fondo se convirtió en un momento de hermandad en el que, además de hacer sonar los instrumentos, disfrutaron del almuerzo organizado por los Amigos del Tambor.
"Es un día de reunión entre amigos a los que le gusta el tambor. Es concordia y compañía", explicó el presidente de Los Amigos del Tambor, Eduardo Bardavío, mientras preparaba la carne. Y es que hace ya unos años que desde esta asociación, la que tiene 385 componentes, acordaron hacer "oficial" este acto, y que mejor sitio para hacerlo que en el monumento que lleva por nombre este símbolo.
Desde las once de la mañana comenzaron a llegar los vehículos al paraje, los que tuvieron que hacer un tetris para caber. El olor de los bocadillos de chorizo y longaniza abrieron el apetito y acercaron al puesto a los vecinos que iban llegando. Hay quién primero subió los peldaños para ponerse a la altura de la escultura y tocar, otros tenían que coger fuerzas primero, lo que está claro es que nadie se fue sin tocar ni sin su chorizo.
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Se trata del segundo acto organizado que inicia la cuenta atrás hacia la Semana Santa. El primero fue el Miércoles de Ceniza, cuando se abrió la veda del toque mediante un desfile comunitario. Sin embargo, escuelas, hermandades y cofradías llevan semanas ensayando para que todo esté, como siempre, perfecto.

















