Banderas, camisetas o gorras. Cualquier cosa es buena para hacerse notar y hacer notar el apoyo a los pilotos desde las gradas. El domingo ha sido el gran día, el momento de la verdad después de un sábado ya de emociones. El clima ha respetado aunque esta vez, con una nube oscura amenazando sobre el circuito. En la jornada dominical, los grupos de fans han jugado un papel protagonista.
En la pelouse 6 están los seguidores de Álex Rins, incondicionales desde el principio. Los dos gigantes y dulzaineros animaron el cotarro desde lo alto de la ladera. El piloto, que hunde sus raíces en esta localidad bajoaragonesa, no pudo brindar un podio a los suyos pero nunca se olvida de los detalles. Al terminar la carrera, se acercó a saludar y dos seguidoras le entregaron la bandera para dar con ella la vuelta de cortesía. «Siempre que tiene ocasión es una persona cuida a su afición», dijo Reyes Gimeno, miembro de la Asociación de Amigos de Álex Rins. De hecho, Rins aprovechó la llegada del GP para estar el miércoles en Valdealgorfa y en Alcañiz donde participó en un evento firmando autógrafos en el que se dio un baño de masas. En menos de un año desde la conversión de fan club a asociación, llevan casi 200 socios y de lugares dispares. «Desde aragoneses, hasta gente de Salamanca o Granada pasando por ingleses o alemanes», añadió Gimeno.

En la grada 3, los de Márquez cada vez ocupan más espacio. El Gran Premio de Aragón siempre se le ha dado bien al de Cervera y Motorland Aragón se ha convertido en lugar de peregrinaje de sus seguidores. A 80 seguidores movió el club de fans de Maverick Viñales que se dejaron ver en la pelouse 4. El Sacacorchos es su espacio de referencia cada año casi desde el inicio del Mundial en el Bajo Aragón. «El fin de semana pasado estuvimos en Misano y desde el jueves, en Alcañiz. Hay que ir de un lado para otro moviendo las banderas», dijo el vicepresidente del club, Paco Jarana.
Este domingo dejó más imágenes para el recuerdo de este Mundial de Motociclismo.
Descubrir el territorio haciendo algo de turismo
El fin de semana de Moto GP también es un buen momento para quienes deciden aprovechar un poco más el tiempo y el viaje y hacer turismo cuando no hay actividad en pista. Bilbaínos y barceloneses se juntaron en la grada 3 en un grupo familiar de once miembros. En su primera vez en el GP de Aragón, alquilaron dos autocaravanas. Los mayores habían visto más carreras, como las de Jerez, pero para los más pequeños fue todo novedoso. Definieron su experiencia como «muy buena» con la combinación de campin, autocaravana, motos y lo que les ha ofrecido la población en la que pernoctaron. «Estamos alojados en el campin de Fuentespalda y nos hemos lanzado también por la Tirolina», dijo Esther como portavoz del grupo antes de destacar el ambiente de este pueblo del Matarraña. «Nos encantó todo. Maravilloso el pueblo, la gente es divina y la panadería es un lujo». En una casa rural de Castellote, en pleno Maestrazgo, se alojó otro grupo de amigos gerundenses que aprovecha eventos así para organizarse y pasar unos días en unión.
Aunque la carrera de Moto GP se adelantó y se disputó la segunda en lugar de dejarse para el final, la gran mayoría de público se quedó para vibrar con Moto 2 antes de que salieran los jóvenes de Rookies Cup. «No importa mucho quien gane porque nos gustan las motos y hemos venido a disfrutar con las carreras», concluyeron desde el madrugador grupo del Motoclub Alcañiz.







