Condenado a dos años y medio de prisión y al pago de 10.465 euros el autor de múltiples robos cometidos a finales de 2023 en, al menos, tres explotaciones agrícolas en Caspe donde sustrajo más de 600 litros de gasoil, además de remolques, ciclomotores y herramientas. La sentencia fue dictada este martes por la Audiencia de Zaragoza por un delito continuado contra el patrimonio. La pena ha sido rebajada tras un acuerdo entre ambas partes, ante la solicitud inicial de la Fiscalía que fijaba siete años y medio de cárcer por un hurto y dos robos con fuerza.
El acusado A. R. T. reconoció los hechos en el juicio, que contó con una circunsancia particular: una de las perjudicadas, la abogada Teresa Arpal, ejerció directamente la acusación particular junto a su colega Javier Catalán, logrando una pena de prisión para el acusado, que acumula un amplio historial delictivo.
A.R.T. se había instalado en Caspe en 2023, donde alquiló una vivienda en la urbanización de Pescadores. Según el propietario, no abonó las mensualidades y además le sustrajo herramientas y útiles almacenadas en naves próximas. El acusado utilizó la casa como almacén del botín, un hecho que llamó la atención de la Guardia Civil, que ya seguía su pista.
Una huida en coche
La intervención policial se produjo en el propio domicilio. En un primer momento, solo se encontraba en el interior la mujer del sospechoso. Poco después, el investigado llegó en coche y, al percatarse de la presencia de los agentes, trató de huir acelerando, siendo interceptado en las inmediaciones.
Los primeros hecho delictivos se remontan al 18 y 19 de noviembre de 2023, cuando sustrajo un remolque estacionado en un polígono industrial. Después, en diciembre perpetró otros dos robos. En uno de ellos, accedió a unos almacenes tras fracturar las puertas con una radial y se apoderó de una minimoto, un ciclomotor, herramientas y 600 litros de gasoil. En el segundo, el botín incluyó otro ciclomotor, dos remolques, cinco garrafas de combustible, un depósito de agua de mil litros, un baúl maletero, una bomba eléctrica y útiles de pesca.
Tras dictarse la condena por el magistrado Mauricio Murillo, presidente de la Sección Sexta, la defensa solicitó la suspensión de la pena de prisión. Tanto la Fiscalía como la acusación particular se opusieron. El Ministerio Público argumentó que el acusado ya había sido beneficiado anteriormente con medidas similares sin abandonar su actividad delictiva, mientras que Teresa Arpal subrayó que aún no se había reparado el daño causado.
En el momento de su detención, tanto A.R.T. como su pareja tenían en vigor una orden de búsqueda y detención emitida por un juzgado de Tarragona por otro robo con fuerza. La resolución sobre la posible suspensión de la pena queda pendiente de decisión por parte del tribunal en la sentencia definitiva.








un emprendedor incomprendido
Me alegro, pero si no hubiera sido que le robó a la abogada, dudo que le hubieran condenado, la justicia es una farsa