Los problemas que sufren personas con adicción van más allá de la salud porque tienen que contar
con ayuda desde el punto de vista sanitario pero también para reintegrarse en la sociedad. Y en
este aspecto trabaja la entidad social Abattar de Andorra, que cuenta con el apoyo de la Diputación de Teruel, a través de un convenio anual por valor de 18.000 euros. Su labor abarca a hombres y mujeres pero en el caso de estas últimas, advierten desde la entidad, cuando tienen adicciones "enfrentan
barreras adicionales debido a prejuicios sociales y cargas familiares».
La diputada delegada de Bienestar Social de la Diputación Provincial de Teruel (DPT), Beatriz
Redón, ha visitado la sede de la asociación, donde ha destacado la importancia de contar con
recursos que no solo traten la adicción desde un punto de vista sanitario, sino que actúen como
motores de reincorporación sociolaboral efectiva, garantizando que el proceso terapéutico culmine
en una integración a la sociedad plena y funcional.
La diputada trasladó el compromiso de la institución a la entidad, que ha calificado como «una
asociación comprometida que transforma las realidades de muchas personas y genera un impacto
muy positivo desde luego en la sociedad. Por eso desde la Diputación Provincial de Teruel
seguiremos apoyando con el convenio que tenemos desde hace varios años la labor que realiza
esta asociación».
Manuel Martín, presidente de la asociación con sede en Andorra, que atiende usuarios de toda
la provincia, explicó a la diputada las actividades terapéuticas de ayuda mutua que ofrecen, con
énfasis especial en el grupo específico de mujeres, una medida que «responde a la necesidad de
abordar el estigma social que sufren las mujeres adictas, quienes a menudo enfrentan barreras
adicionales debido a prejuicios sociales y cargas familiares».
Abattar realiza una labor esencial, en colaboración con la Secretaría General de Instituciones
Penitenciarias, Medidas Alternativas y Suspensión de Penas, en la ejecución de las remisiones de
condena contempladas en el Código Penal, legalmente condicionadas al seguimiento de un
tratamiento de deshabituación o rehabilitación.
En este sentido, la asociación actúa como órgano de control y acompañamiento terapéutico, certificando ante el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria el aprovechamiento del tratamiento. "Nuestra labor es ser el puente hacia una reinserción que el Código Penal contempla no como un castigo, sino como una meta. Facilitamos que el individuo deje de ser un sujeto judicial para volver a ser un ciudadano de pleno derecho, como contempla nuestro ordenamiento jurídico, ofreciendo una segunda oportunidad a quienes se comprometen con su proceso de recuperación, dotando de las herramientas para reconstruir su vida tras la adicción" explican desde la entidad.
Beatriz Redón agradeció el trabajo de Abattar, «una asociación considerada de utilidad pública desde hace muchos años y que no solo contribuye a la superación de las adicciones de algunas personas, sino que desempeña un papel clave en la reconstrucción integral de la vida de las personas que tienen una adicción y también de sus familiares. Les ayuda dándoles herramientas, favoreciendo su autoestima y sobre todo dándoles la oportunidad real de tener una integración social y laboral que les permita desarrollar una vida con normalidad y con plenitud».







