La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) amplía su servicio de teleasistencia con la incorporación de 500 nuevos dispositivos para acabar con la lista de espera que se ha formado en los municipios, en los últimos meses. La institución pasa así de tener 3.000 terminales a 3.500, de los nuevos aparatos 342 ya están en funcionamiento y 170 todavía están pendientes de conexión.
Para este año y el siguiente, el presupuesto del servicio es de 1.491.000 euros y está previsto que, en 2025, la DPZ evalúe el funcionamiento del servicio para implementar posibles mejoras. "Este servicio permite a las personas mayores envejecer activamente en su domicilio, en su entorno habitual, con sus rutinas y garantizando la seguridad tanto de los usuarios como de sus familiares", destaca la vicepresidenta de la DPZ, Teresa Ladrero.
La institución provincial ya aumentó en 2022 el número de dispositivos un 27 % aunque, en cuestión de poco más de un año, la ampliación ha sido "insuficiente". "Tras la pandemia hay una mayor concienciación sobre la necesidad de atender a las personas mayores y vulnerables que siguen viviendo en sus domicilios", explica la vicepresidenta. Además, Ladrero apunta que el crecimiento de la demanda del servicio también se debe al aumento en el número de personas dependientes que llegan derivadas por el Gobierno de Aragón.
Las estadísticas muestran que la cifra total de personas atendidas a través del servicio de teleasistencia de la DPZ se ha incrementado un 20% en dos años consecutivos: en 2022 creció un 22% respecto a 2021 hasta llegar a los 4.668 usuarios y en 2023 subió otro 21% alcanzando los 5.663 beneficiarios.
El diputado por el partido judicial de Caspe, Abraham Martínez, recalca que el servicio "está funcionando muy bien y se está realizando, además de la incorporación de los nuevos dispositivos, una inversión tecnológica bastante importante porque hay diferentes proyectos puestos en marcha de detección de caídas, ausencia de conexiones de los usuarios... De forma que llevamos la tecnología al usuario".
Según la última encuesta de satisfacción, realizada este mismo año, el 100 por 100 de los usuarios considera que recibir el servicio de teleasistencia le ayuda "mucho" (56%) o "bastante" (44%) a mantener su bienestar físico y emocional. Del mismo modo, el 99% afirma que le proporciona "total" (51%) o "bastante" (48%) tranquilidad. Casi dos de cada tres usuarios (el 63%) están "completamente satisfechos" con el servicio y el resto (37%) dicen estar "satisfechos".
Prestación del servicio desde 1995
La Diputación de Zaragoza presta el servicio de teleasistencia en los municipios de la provincia desde 1995 (la capital tiene el suyo propio). Gracias él, mayores, dependientes y personas con discapacidad que siguen viviendo en sus casas disponen de un dispositivo en el que con solo pulsar un botón que pueden llevar colgado del cuello pueden ponerse en contacto con una central telefónica operativa las 24 horas del día los 365 días del año para avisar de cualquier incidencia o emergencia, hacer frente a situaciones de soledad o inseguridad y pedir ayuda para cualquier otra cuestión que necesiten.
"Además, esos terminales permiten que los profesionales que atienden el servicio hagan seguimiento telefónico de los beneficiarios con llamadas periódicas y recordatorios de todo tipo. También facilitan la coordinación con los servicios sociales y las visitas domiciliarias para formar en el buen uso del servicio y para conocer mejor la situación de cada usuario", recuerda la vicepresidenta.
Las mujeres: el 80 % de los usuarios
A lo largo de 2023 el servicio de teleasistencia de la Diputación de Zaragoza llegó a 3.667 domicilios y a un total de 5.663 personas (además de los titulares, en muchos casos también se benefician las personas que conviven con ellos). El perfil más común es el de una mujer mayor de 80 años que vive sola. Y aunque la gran mayoría son personas de más de 65 años, el servicio también atiende a un 4% de usuarios que no llegan a esa edad pero tienen una discapacidad.
Por sexo, predominan las mujeres, suponen un 80% del total de beneficiarios frente a un 20% de hombres. En cuanto a grupos de edad los mayores de 80 años suponen el 79% del total. El 64% de los usuarios viven solos frente a un 36% que lo hacen acompañados, generalmente por su cónyuge o por un familiar cercano.
Llamadas realizadas y alarmas recibidas
A lo largo del año pasado el personal del servicio gestionó un total de 182.211 llamadas, lo que supone unas 500 comunicaciones cada día entre alarmas de los usuario (pulsaciones al botón de los terminales), agendas programadas para cualquier tipo de recordatorio y llamadas de seguimiento. "Cuatro de cada cinco fueron llamadas de control o de recordatorio realizadas por los propios teleoperadores, así que las alarmas son solo una parte pequeña de las prestaciones que reciben los usuarios. Recordemos que al frente de este servicio hay profesionales de distintas áreas, trabajadores sociales, psicólogos,y terapeutas que atienden directamente a las personas que están al otro lado del teléfono y movilizan los recursos necesarios en cada momento", recalca Ladrero.
En cuanto a las pulsaciones del botón de alarma, en el servicio se atendieron el año pasado más de 36.000, unas 100 al día de media, aunque 10.000 de ellas fueron de tipo técnico y tuvieron que ver con la instalación y el mantenimiento de los terminales y otras 6.600 se produjeron por error. El motivo más frecuente de las alarmas a iniciativa del usuario volvió a ser hacer alguna petición o hablar un rato y un 16% del total (5.890) fueron por emergencias como caídas y problemas de salud (mareos, traumatismos, gripe…).







