La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha convocado sus ayudas para los municipios con especiales dificultades territoriales o singulares afecciones (Pimed) debidas a la implantación de infraestructuras de producción energética o servicios de interés general. El presupuesto es de 1.351.866 euros y los ayuntamientos pueden solicitar estas subvenciones hasta el 28 de mayo.
Este plan de ayudas va destinado a 28 municipios que, en el caso del Bajo Aragón-Caspe, son Caspe, Chiprana, Fayón y Nonaspe. Las ayudas permitirán financiar actuaciones en distintos ámbitos como la seguridad y orden público, la ordenación de tráfico y estacionamiento, movilidad urbana, protección civil, servicio prevención y extinción incendios, urbanismo, conservación y rehabilitación de la edificación, accesos a núcleos, pavimentación de vías públicas y alcantarillado; abastecimiento domiciliario de agua potable, recogida de residuos, gestión residuos sólidos urbanos, limpieza viaria, alumbrado público, parques y jardines o cementerios y servicios funerarios, entre otras.
Los municipios que pueden acogerse a estas ayudas son: Alagón, Añón de Moncayo, Ardisa, Calatayud, Caspe, Chiprana, Cinco Olivas, Ejea de los Caballeros, Escatrón, Fayón, Los Fayos, Gallur, Gelsa, Marracos, Mequinenza, Morés, Nonaspe, Nuévalos, Nuez de Ebro, Piedratajada, Puendeluna, Quinto, Sádaba, San Mateo de Gállego, Sástago, Tauste, La Zaida y Zaragoza.
Plan barrios rurales
La DPZ también ha convocado el plan de subvenciones de barrios rurales que tiene el mismo plazo de solicitud que el anterior, el 28 de mayo. En este caso, la institución provincial ha destinado un millón de euros y se pueden acoger 40 barrios rurales de 25 municipios.
El diputado delegado de Cooperación de la DPZ, Alfredo Zaldívar, ha destacado que «este plan está pensado para aquellos municipios de la provincia que tienen barrios rurales, considerados como tales aquellos núcleos separados de la capitalidad del municipio, que figuran en la encuesta de infraestructura y equipamiento local y que por sus características poblacionales, estructura de las viviendas, antecedentes históricos y manifestaciones de una peculiar idiosincrasia pueden ser objeto de un tratamiento diferenciado y específico».
Las actuaciones que podrán realizar son muy variadas y se enmarcan en ordenación del tráfico, conservación y rehabilitación de edificios, accesos a los núcleos de población, pavimentación de vías públicas, alcantarillado, abastecimiento de agua potable, recogida, gestión y tratamiento de residuos, limpieza viaria, cementerios y servicios funerarios, alumbrado público, parques y jardines, funcionamiento de centros docentes, equipamientos culturales y museos, protección y gestión del patrimonio, instalaciones de ocupación del tiempo libre, instalaciones deportivas, energía, información y promoción turística, recursos hidráulicos, caminos vecinales y otras infraestructuras.
Los 25 municipios y los 40 barrios rurales que pueden acogerse al plan son: Ardisa (Casas de Esper), Bárboles (Oitura), Belmonte de Gracián (Viver de Vicor), Biota (Malpica de Arba), Calatayud (Embid de la Ribera, Torres y Huérmeda), Ejea de los Caballeros (Bardenas, El Bayo, Farasdués, Pinsoro, Rivas, El Sabinar, Santa Anastasia y Valareña), El Frasno (Aluenda, Inogés y Pietas), Fuentes de Ebro (Rodén), La Joyosa (Marlofa), Lucena de Jalón (Berbedel), Luna (Lacorvilla), Monreal de Ariza (Granja de San Pedro), Monterde (Llumes), Morés (Purroy), Murillo de Gállego (Concilio y Morán), Navardún (Gordún), Los Pintanos (Pintano), Sádaba (Alera), Salvatierra de Esca (Lorbés), Santa Eulalia de Gállego (La Sierra de Estronad), Sestrica (Viver de la Sierra), Sigüés (Asso-Veral), Sos del Rey Católico (Campo Real), Tarazona (Cunchillos, Tórtoles y Torres de Montecierzo) y Tauste (Sancho Abarca y Santa Engracia).







