El Drama de la Cruz de Alcorisa ha recuperado este Viernes Santo todo su esplendor después de que el año pasado se suspendiera por la lluvia. La representación ha sido la más participativa de las últimas ediciones y ha contado con una gran novedad: una pequeña muestra de los objetivos usados en la obra, lo que ha permitido a los espectadores tocar y sentir parte de la pasión y muerte de Jesús como la corona de espinas, los flagelos, los clavos de la crucifixión o la indumentaria de la guardia romana. Lo han hecho posible sus 300 actores y 150 miembros de la organización, todos voluntarios.
Este año, a partir de las tres de la tarde, un numeroso grupo de espectadores se acercaron a la plaza José Ángel Azuara, donde en unas carpas pudieron disfrutar de una pequeña exposición con fotos en las que se explicaba el detalle de la obra, con el contenido de las diferentes escenas desde la entrada triunfal a Jerusalén hasta Crucifixión pasando por el encuentro de Jesús con la Verónica camino del Gólgota. La representación como tal ha arrancado, como es tradicional, a las 17.00 con el Sermón de la Montaña.
«Ha sido una de las representaciones más especiales después de que el año pasado tuviéramos que suspenderla por la climatología», ha detallado Mario Nuez, presidente de la asociación cultural Drama de la Cruz. «Hoy sólo queremos agradecer a los miles de visitantes que nos han honrado con su visita y que nos han permitido mostrarles el trabajo que llevamos meses preparando», añade.
Este año, la asociación Drama de la Cruz ha intentado llevar a cabo una representación para disfrutarla con todos los sentidos. Además de la plasticidad visual de la representación, el sonido dramático del martillo golpeando los clavos y el olor del romero que impregna el Monte Calvario en primavera, este Viernes Santo se han podido tocar los objetos de la Pasión de Cristo. «Espero que hayamos conseguido que los espectadores durante unos minutos hayan podido trasladarse a la Judea del siglo I», apunta Nuez.
La asociación intenta cada año ofrecer nuevas experiencias para que los espectadores que repitan puedan disfrutar de una manera diferente de la representación. El principal actor de la obra, que se realiza íntegramente en el exterior, es el Monte Calvario de Alcorisa, que data del siglo XVI y que cuenta con un Vía Crucis que representa los últimos pasos de Jesús antes de ser crucificado. Construido hace 500 años, cuando se popularizaron este tipo de estructuras en toda Europa por la dificultad de peregrinar a Tierra Santa, el Calvario alcorisano está provisto de 14 estaciones, que muestran desde las caídas de Cristo o la ayuda del Cirineo hasta la crucifixión. El Drama de la Cruz recrea esas escenas en un entorno natural que hace de esta Pasión una obra única entre todas las que se representan en España.
La representación ha ido evolucionando desde la primera edición de 1978, cuando sólo un pequeño grupo de vecinos pudo disfrutar de la escenificación. Ahora, tras casi cinco décadas, son unos 4.000 espectadores los que contemplan el trabajo desinteresado y altruista de 300 vecinos de la localidad. Hace ya tres años que se introdujeron tres pantallas gigantes con retransmisión en directo para poder disfrutar con precisión de aquellos detalles que no se pueden ver a simple vista. Las pantallas están integradas en la representación de tal forma que no interfieren en los momentos cumbre de la obra, como la crucifixión, momento en el que se apagan las que están en la parte superior del Monte Calvario, para que todo el protagonismo recaiga en el sonido sordo del martillo golpeando sobre los clavos. Se mantienen emitiendo las dos pantallas en la falda del monte, para que los espectadores con movilidad reducida puedan presenciar igualmente el final de la obra. La representación también se emitió por internet para poder disfrutar de ella desde cualquier lugar.
Desde que hace 48 años comenzó la representación de la obra, la Asociación Drama de la Cruz ha querido mantener el mayor rigor histórico posible. Desde 1978, ha ido evolucionando con la introducción de pequeños cambios, como la sustitución de una cruz por un madero. Aunque siempre se mantiene la misma esencia con la que nació, en los últimos años se han introducido en el guion algunas palabras o pequeñas frases en latín y se ha renovado completamente la indumentaria de la guardia romana.
Cada año, el Drama moviliza a 300 alcorisanas y alcorisanos que se visten con ropas y trajes confeccionados para la ocasión. Todo es un proceso manual en el que un gran número de ciudadanos del municipio trabaja durante meses de forma totalmente desinteresada. Los vecinos colaboran también en el cuidado y acondicionamiento del camino para preservarlo y cuidarlo.
En la edición de este año han asistido también representantes políticos, como el consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, y el presidente de la Diputación de Teruel, Joaquín Juste, entre otras autoridades autonómicas y provinciales acompañando a la corporación municipal.



























