El sol tiene muchos efectos beneficiosos para las personas, sin embargo, también resulta perjudicial debido a una de las numerosas luces que emite: la radiación ultravioleta (UV), que produce alteraciones en el ADN. Las consecuencias son el envejecimiento cutáneo, las manchas solares y la más grave de todas, el cáncer de piel. Para prevenir a la población y detectar de forma precoz posibles melanomas (el cáncer más peligroso de los tres tipos que existen), cada año, por estas fechas, arranca una campaña europea llamada Euromelanoma. En la capital bajoaragonesa, fue el dermatólogo del Hospital de Alcañiz, Adrián Diago Irache, quien impartió este martes una charla divulgativa -en colaboración con el programa municipal Alcañiz Soy Sana y la Asociación Española Contra el Cáncer- en el Palacio Ardid.
Medio centenar de vecinos siguieron con gran interés las explicaciones sobre cómo protegerse correctamente del sol y cuáles son los signos de alarma en las manchas de la piel. Al final de la presentación, todos los asistentes fueron examinados a través de un cuestionario online -cada uno participó con su teléfono móvil- que tuvo premio. Las tres personas con mejor puntuación se llevaron un lote de cremas, aunque el resto tampoco se fue con las manos vacías: se les regaló diferentes muestras.
La campaña, que continúa el resto de junio, no termina con esta charla. Todas las personas que quieran chequearse sus lunares pueden registrarse en la página web de Euromelanoma. Tras rellenar un formulario, aquellos casos en los que se considere que puede existir peligro, serán citados para una consulta de dermatología en el Hospital de Alcañiz.
Preguntas más frecuentes para protegerse del sol
Los bajoaragoneses que estuvieron presentes en la actividad plantearon numerosas dudas al dermatólogo Adrián Diago Irache. Aquí están recogidas las preguntas, con las respuestas ¡ya resultas!.
¿Todas las personas tienen el mismo riesgo ante el sol?
No, depende mucho del tipo de piel que una persona tiene. Hay pacientes como los pelirrojos o los rubios, que sabemos que tienen un riesgo aumentado de tener problemas con el sol. También quienes tienen muchas pecas, y aquellos que trabajan a la intemperie. Varía muchísimo y cada persona tiene que conocer los factores de riesgo que tiene, entre los que hay cosas personales y otras relacionadas con el trabajo, y según eso, tomar las medidas oportunas.
¿Cómo me puedo proteger del sol?
La herramienta más fácil e importante de la que disponemos es la crema de protección solar. Además, tenemos otras medidas físicas de protección como gorros, sombrillas, y la propia ropa. También hay que evitar las horas centrales del día, tenemos que huir de ese sol de mediodía que es muy dañino.
¿Qué factor de protección tengo que elegir?
Siempre 50, eso es muy importante. Sobre todo, porque con la cantidad que nos aplicamos es como si nos protegiera 30. Para que en cada aplicación nos protegiera 50, habría que ponerse medio bote, y eso nadie lo hace.
¿Qué diferencia hay entre el factor 50 y el 50+?
Realmente son diferencias sutiles. El '+' tiene que ver con otros tipos de radiaciones contra los que protege la crema, que no son las más dañinas, pero que también son importantes. Lo fundamental es que el protector tenga un factor que sea mínimo de 50.
¿Es mejor que sea en crema, en spray, en aceite...?
Cualquiera de ellas que indique que tiene una protección de 50, va a cumplir su función. Cada persona tiene que buscar cuál es la textura que más le gusta o el método de aplicación que mejor le vaya, ya que no es lo mismo una persona que vaya a practicar deporte que otra que vaya a estar en la piscina.
¿Hay que proteger especialmente del sol las cicatrices?
No. Toda la piel, independientemente de donde esté localizada, hay que protegerla por igual. Las cicatrices no son un sitio de mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel. Muchas veces la gente protege la cicatriz y no lo de alrededor y a lo mejor es lo de alrededor lo que acaba dando problemas.
¿Con cuánta antelación hay que aplicarse la crema solar?
Generalmente, se recomienda unos 15 o 30 minutos antes. No hay un tiempo establecido, pero hay que saber que cuánto antes se ponga, antes empieza a hacer efecto.
¿Cada cuánto hay que aplicarse la protección?
Siempre cada dos-tres horas, y si estamos en la piscina, en la playa o haciendo deporte, incluso antes. Después de bañarnos, por ejemplo, deberíamos reaplicarnos el protector solar.
¿La crema caduca?
Sí, depende del numerito que lleva en el envase, que indica cuánto tiempo puede estar abierta. No es que las cremas caduquen de la misma forma que lo hacen los alimentos, pero sí que pierden esa estabilidad que tienen nada más abiertas.
¿Sustituyen los fotoprotectores orales a la crema solar?
Los complementos vitamínicos ofrecen un plus, pero nunca son sustitutivos ni de las cremas solares ni de los sombreros o de la ropa de protección. Sin embargo, en pacientes de mucho riesgo, como los pelirrojos o rubios, o los que han tenido cáncer de piel, puede ser un plus que podemos dar en primavera y verano para conseguir esa protección extra.
¿Hay que protegerse del sol todo el año?
Hay que tener un poco de sentido común, y este sentido tiene que ver con lo que cada uno haga en su vida y el perfil que cada uno tenga. Como hemos dicho, no es lo mismo un paciente que sea de piel oscura y que trabaje en una oficina, que una persona de piel clara que trabaje en el campo todo el año. En verano y en esta primavera donde ya el sol es muy intenso, siempre hay que protegerse. Por su parte, los grupos especiales de mayor riesgo deben extender esta protección al resto del año.







