Calaceite inició ayer sus fiestas patronales con una batalla de agua tras el chupinazo y las carrozas durante la tarde.
Bañadores, pistolas de agua y poca ropa en general hacían presagiar lo que se vivió tras el estallido del último cohete en el chupinazo de Calaceite celebrado ayer. Absolutamente todos se sumergieron en una guerra acuática de la que era imposible salir impune. Los más previsores tomaron posiciones en los balcones para atacar a diestro y siniestro tirando cubos y globos de agua. Otros libraron su particular batalla a pie de calle, manguera en mano, remojando a todo aquel intrépido que pasara por allí. Tan cruento fue el enfrentamiento que ni el mismísimo alcalde de la localidad se libró de una buena mojadina.
De una u otra forma, los calaceitanos empezaron sus fiestas empapándose, con el habitual recorrido con charanga de casi dos horas por la localidad que no dejó indiferente a los visitantes. «Ya vine una vez y me gustaron mucho estas fiestas. El chupinazo es lo mejor que hay, es algo que no pasa en otros pueblos y a mi me encanta», declaró Jana Cabanés, vecina de Casteldefels que repite en las fiestas de Calaceite tras quedar «impresionada» la primera vez que vino.
Si por la mañana el agua fue la principal protagonista, por la tarde lo fueron los peñistas. Todos se pusieron sus mejores disfraces y salieron a la calle en el tradicional desfile de carrozas,gigantes y cabezudos, que congregó a muchos curiosos expectantes ante el acontecimiento. Gran variedad de personajes se dieron cita en Calaceite: La Bella y la Bestia, Los Picapiedra e incluso el mismísimo Harry Potter aparecieron por la localidad matarrañense.
Proclamación de reinas y damas
El sábado tuvo lugar la lectura del pregón y la proclamación de reinas y damas de honor de la localidad (Eva Martos, Eva Viadero, Paula Fuster, Andrea Segura, Alicia Urquizu y Sheila Albesa), en un acto amenizado por la Rondalla de Calaceite, que celebra su 60 aniversario. Los nervios y la emoción del momento se apoderaron de Alicia y Sheila, reinas infantiles, que durante gran parte de la proclamación no pudieron contener la risa pese a lo solemne del evento.

Ante una plaza abarrotada los artistas Lisa Rehsteiner y Joao Burle fueron los encargados de leer el pregón. En un emotivo discurso recordaron cómo conocieron la localidad hace más de 40 años, justo el mismo día que falleció Pablo Picasso, e incidieron en el buen hacer de los calaceitanos. «Nos sorprendió muy positivamente cómo era el Calaceite de hace 40 años, y lo familiar y acogedora que era y sigue siendo su gente», expresaron durante el pregón.
Sin descanso hasta el viernes
Las fiestas se prolongarán hasta el viernes, y en el programa hay multitud de actos preparados para que públicos de todas las edades disfruten. «Procuramos hacer unas fiestas que sean para todos», comentó Francisco Niella, presidente de la Comisión de Fiestas. Parece que lo han conseguido, porque los jóvenes pueden disfrutar de orquestas, vaquillas y toros de fuego; los más pequeños tendrán su propio encierro infantil el jueves, y esta tarde será el homenaje a la vejez, uno de los actos más importantes de las fiestas. «Es muy importante homenajear a todas las personas mayores, que nos han permitido estar aquí gracias sus tradiciones y bien se merecen un recuerdo y un acto dedicado a ellos», explicó José María Salsench, alcalde de la localidad.
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