¿De qué manera se trabaja desde el IAM en materia de igualdad?
El principal pilar es la violencia contra las mujeres porque es la principal desigualdad que tenemos en la sociedad, la más marcada y más patente. Además, hay una línea muy importante de trabajo para alcanzar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en todos los campos como son el laboral, la educación, social, cultural, deportivo, institucional… Y ahí estamos haciendo un trabajo importante y, sobre todo, a nivel rural.
¿De qué manera?
Tratando de llegar a todo el territorio. Zaragoza tiene alrededor de 1,3 habitantes pero nuestra población está repartida en 731 municipios. Somos una de las comunidades autónomas que sufren menor densidad de población y mucha dispersión. Si queremos un mejor desarrollo socioeconómico, esto pasa por la igualdad, y esa igualdad pasa por facilitar recursos y que lleguen a todo Aragón. Es uno de los compromisos que tiene el Gobierno de Aragón y, por supuesto, el IAM, y para eso ponemos en marcha diferentes programas que lleguen a toda la población independientemente de donde una persona decida tener su proyecto de vida. Es importante respetar eso e impulsar programas que generen, sobre todo, formación de calidad y es lo que queremos en el IAM porque la formación es un pilar fundamental. Es importante trabajar en la mejora de la empleabilidad de las mujeres porque queremos aumentar su participación en el mercado de trabajo. También es importante promover actuaciones de colaboración público-privada por ejemplo en el entorno laboral y el emprendimiento porque las empresas son un pilar fundamental. Se trabaja también en la conciliación y la responsabilidad en el entorno rural, y es un requisito indispensable poner en marcha proyectos de este tipo, teniendo en cuenta, además, la representatividad de las mujeres del medio rural en Aragón.
¿Qué representan?
Las mujeres rurales representan en Aragón el 47% de la población activa en municipios de menos de 2.000 habitantes; un 48% en los de 2.000 a 9.000 y está por encima de la media en municipios de más de 1.000 habitantes. En cambio, aunque son porcentajes altos, la población femenina sigue encontrándose y enfrentándose a importantes desigualdades como la brecha laboral, la falta de reconocimiento en el trabajo muchas veces, así como la falta de reconocimiento en el papel indispensable que hacen las mujeres en el mantenimiento del arraigo y tradiciones en el territorio. Y, sobre todo, se encuentran con la dificultad para conciliar la vida familiar y laboral.
¿Qué proyectos hay en marcha?
Voy a hablar del IAM, pero es importante destacar que las políticas de igualdad no son competencia exclusiva del IAM, poco favor le haríamos a la igualdad si fuera así. Aquí está involucrado Educación, Sanidad, Servicios Sociales, Justicia… Todos los departamentos tienen programas y proyectos de igualdad. En cuanto al IAM, contamos con la Red IAM Rural. Es una herramienta digital cuyo objetivo es impulsar el emprendimiento femenino rural en Aragón. Lo hacemos con esta plataforma digital porque vemos que en el entorno rural hay muchísima más diversificación hoy en día en el siglo XXI de las actividades. Esto abre nuevas oportunidades para las mujeres y tenemos que facilitar la implantación de estas oportunidades y esta plataforma facilita el intercambio de trabajos, ideas y generar un entendimiento entre ellas. Es una red que funciona muy bien. Otra iniciativa muy interesante y que pusimos en marcha el año pasado es el programa IAM Formación, que también es una plataforma online. Lo primero que pusimos encima de la mesa cuando ideamos este proyecto, es que este nuevo programa formativo debía llegar a todo el territorio porque no podemos hacer formaciones en Zaragoza, Huesca y Teruel y dejarnos al resto. Esta es una plataforma online con cursos directos en conexión con el profesorado y es interesante porque permite que llegue a toda la población y en la primera edición de 2024 tuvimos una alta participación de mujeres y de empresas también del entorno rural, algo que creo que es destacable. IAM Formación tiene cursos de emprendimiento, de orientación laboral, digital, de violencia contra las mujeres, y también de igualdad en la empresa porque van orientados también a facilitar a las empresas los protocolos de acoso y planes de igualdad, y es importante también ayudarles a ello. Y siguiendo con los programas, tenemos los de conciliación.
¿Cómo se trabaja la conciliación?
Es otro aspecto clave en este entorno y lo desarrollamos a través de las Comarcas, en este caso con Corresponsables, que tienen el objetivo de facilitar la conciliación familiar con más de 3 millones de euros destinados a este programa y se trabaja muy bien con esta iniciativa, pero en el tema de conciliación y natalidad no sólo trabajamos nosotros. Por ejemplo, el departamento de Educación está poniendo en marcha el proyecto de gratuidad de la educación de 0 a 3 años y es importante, y también se están impulsando las casas de infancia desde el departamento de Bienestar Social. Creo que es un proyecto relevante en el entorno rural porque se trata de facilitar todo lo que tenga que ver con la conciliación para que podamos tener muchísimos más recursos a la hora de programar nuestra vida laboral. Además de todo lo que referido a oportunidades en igualdad, hay que hacer hincapié en la violencia de género y más en el entorno rural donde la violencia se vive de otra manera distinta que en las grandes ciudades.
Es imposible obviarla. ¿Cómo se trabaja desde el IAM y cómo se acercan los recursos a los pueblos?
Una de nuestras fortalezas es el trabajo que hacen las Comarcas porque son la puerta por la que entra la mujer víctima de violencia y donde tienen una persona quizá más cercana. El trabajo de las Comarcas es fundamental. También en 2024 se han puesto en marcha los Centros de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual (CAIVIS). Están arrancando, llevan un par de meses en Zaragoza, Huesca y Teruel, pero aunque las oficinas y atenciones físicas están allí, los profesionales que trabajan también pueden y deben desplazarse a las poblaciones donde haya habido un caso de violencia. Estos centros, además, duplican prácticamente la atención que tiene el IAM hacia las víctimas de violencias, creo que es importante el dato porque lo duplican tanto a nivel cuantitativo porque hay más recursos económicos, como a nivel cualitativo porque la calidad aumenta mucho al tener abiertas tres puertas más.
¿Cómo son estos centros y qué planes hay para ellos?
De entrada ya tienen otro tipo de infraestructura y equipamiento, que es mucho más amigable y más cercano a las víctimas que lo que son las típicas oficinas que conocemos de la administración. Además, están muy bien porque no solamente atienden a las víctimas, sino que lo que esperamos es que sean centros de formación y sensibilización contra la violencia contra la mujer. Queremos recibir a todas las personas, y lo estamos haciendo ya porque vienen colectivos de todo tipo a conocer el centro y a jornadas de formación. Eso es interesante porque la violencia no solamente afecta a la víctima y al agresor -que tiene unas consecuencias penales- sino que nos afecta a todos, está muchísimo más cerca de nosotros de lo que nos parece. Creo que es importante que para prevenir la violencia conozcamos lo que es la violencia y así podremos actuar. Siempre digo que fuera del 8M y del 25N quedan muchísimos días al año, hay que reivindicar y trabajar cada día. Todos somos protagonistas porque todos podemos hacerlo. Hace unos días recibía a unos jóvenes franceses en el CAIVIS y les comentaba que todos somos protagonistas y, aunque no lo crean, ellos también porque si ven una actitud en el centro educativo tienen que señalarla y deben señalar al agresor, esa es la actitud que tenemos que tener todos como sociedad. Muchas veces se nos olvida porque hay algunas violencias que socialmente están aceptadas y ahí es donde tenemos que dar un salto de calidad todos.
¿Cada vez hay más actitudes cuestionables, o es que cada vez se denuncian más?
La denuncia a veces no es fácil. Una mujer que sufre violencia pasa por un proceso psicológico y cada una lo acepta de una manera distinta, pero sí que es verdad que cada vez puede dar menos vergüenza o menos apuro cruzar una puerta y explicar lo que te está pasando. Y dar el salto de señalar al agresor lo hemos visto en España y muy destacadamente en Francia con el caso de Gisèle Pelicot, hemos visto cómo se ha cambiado el señalamiento y es al agresor al que hay que señalar. Ese salto es importante porque abre muchas más puertas a las mujeres que todavía no se atreven a confiar, y ya no me refiero en un profesional. Muchas veces se trata de confiar en una persona cercana ya sea una amiga o un familiar. La denuncia cuesta y lo primero que hay que hacer es conseguir que esas mujeres tengan confianza y que sepan que aparte de ayudarles, les podemos facilitar muchísimos recursos, incluso ayudas laborales o de otro tipo. Deben saber que tienen derecho a todo esto que tan importante es para seguir avanzando.
Cada vez que salta un caso mediático se enfatiza el momento de denunciar, se cuestiona por qué no se hace en el momento. Esto no cambia.
La denuncia depende muchísimo de las mujeres víctimas y como sucede en todo, hay que dar tiempo a la persona a que asuma lo que le ha pasado y no todos tenemos los mismos tiempos, no podemos forzar. No todos tenemos la misma situación social y laboral y no podemos hacer tabla rasa para todas las víctimas. Debemos ayudarlas para que lleguen a esa denuncia pero es importante que entendamos eso, que no todas las personas llevamos los mismos ritmos.
Obviamente el trabajo que realizan es de todo el año, pero ¿qué importancia tiene la visibilización en el 8M y el 25N?
Es absolutamente necesario. Estos días son muy importantes porque nos recuerdan, nos refrescan datos, nos dicen cómo está la situación de la mujer en diferentes ámbitos de la sociedad y hay que ponerlo en titulares. También tenemos la posibilidad de salir a la calle lógicamente y de volver a reivindicar la igualdad de oportunidades como un derecho fundamental. Insisto: el 8M y el 25N son importantes, pero no debemos olvidarnos al día siguiente. Los programas y los proyectos se desarrollan todo el año con mucho trabajo constante y diario y esto es importante destacarlo, sobre todo, si hablamos de violencia para que las víctimas sepan que aquí estamos todo el año. Estamos nosotros y otras instituciones.
¿Hay buen diálogo entre las administraciones, todo el mundo tiene asumido que la igualdad es algo transversal?
En nuestro caso no podría ser de otra manera, no podríamos trabajar solos porque seríamos un compartimento estanco y eso no tiene ningún sentido porque la igualdad, efectivamente, es transversal. Para nosotros es fundamental trabajar con Comarcas muchísimo, y también con municipios. A los de más de 2.500 habitantes a través de un convenio con el IAM les facilitamos que puedan instalar puntos violeta, por ejemplo, en diferentes eventos. Los municipios tienen compromiso para ponerlo, trabajan para hacerlo y nosotros les ayudamos. Igual sucede con la Federación Aragonesa de Municipios Comarcas y Provincias (FAMCP), con quienes tenemos varios convenios y líneas de trabajo. Es fundamental trabajar, no sólo con otros departamentos del Gobierno de Aragón, sino también con otras entidades y otras instituciones. Es así como se teje red y se logra una muy grande en la que entre todos podamos dar un servicio y un soporte al territorio y la sociedad.
¿Cómo ha conseguido el IAM cumplir 30 años? Pasan años y gobiernos de diferentes signo político y ahí continúa fortalecido.
Aún a pesar del ruido mediático que muchas veces trae este tema aquí venimos a trabajar y ya llevamos 30 años impulsando políticas de igualdad esté quien esté en el gobierno. El personal que hay tanto en los CAIVIS como en el IAM es comprometido y tenemos más ganas que nunca. Ojalá un día el IAM no haga falta porque se haya conseguido una igualdad real en todos los campos pero, de momento, creo que tenemos muchos años por delante. Aquí seguiremos al pie del cañón y poniendo programas y proyectos en marcha y trabajando como hacemos todos en nuestro ámbito laboral. Nos vamos adaptando a la sociedad y a cómo evoluciona. Por eso tenemos proyectos nuevos y otros que pondremos en marcha. Es lo que hay que hacer: corregir lo que no funciona porque ya no lo demanda la sociedad, arreglarlo y poner cosas nuevas en marcha.
Un ejemplo claro de esta supervivencia ha sido la presente legislatura, en la que ha habido entrada de nuevos partidos, como Vox, que después salieron del ejecutivo autonómico. El IAM ahí sigue.
(Sonríe) Sí, es que nos limitamos a trabajar, venimos aquí por la mañana y trabajamos en nuestros proyectos y programas. Los proyectos que había siguen en marcha e impulsamos otros nuevos, es así de simple, el resto a nosotros no nos preocupa.
Se ha referido en varias ocasiones al personal, entiendo que trabajan mujeres en su mayoría pero también hombres. Como en las Comarcas, es personal hecho de pasta especial para generar esa cercanía con quienes se aproximan a estos servicios.
La apreciación de que trabajan hombres es reseñable porque es así. Efectivamente, en el IAM también trabajan hombres porque en eso consiste la igualdad. La igualdad no es un asunto de mujeres, es un asunto que nos compete a todos por nuestro propio beneficio personal y por el beneficio social y económico de Aragón también. Aquí contamos con trabajadores sociales, psicólogas, abogadas y educadoras, entre otras profesionales. También contamos con psicóloga infantil porque hay un programa para recuperación psicológica de los niños que han sido víctima de violencia de género. Todos estos profesionales lógicamente conocen, ven y escuchan mucho, y sí tienen una pasta especial y una especial sensibilidad y un especial compromiso. Está claro que lo tienen, porque es un trabajo del que te llevas una parte a casa y tienes que tener mucho compromiso y mucha profesionalidad, pero también hay que saber conectar con estas mujeres. Es muy destacable el trabajo que realizan todos ellos. No obstante, cualquier organización -empresa pequeña, grande, familiar- la hacen las personas y son las que logran que esa labor pueda brillar o no.
¿Qué mensaje lanza a la sociedad en este 8M?
Sobre todo, que el Instituto Aragonés de la Mujer tiene las puertas abiertas para todo el mundo, para todas las personas. Aquí estamos deseando ayudar en la medida de nuestras posibilidades. Todo es mejorable y en ello estamos, trabajando.








…desigualdades,dice?….pues la culpa es de la PSOE,lleva desde 2019 dictando, y a día de hoy sigue con faltas de ortografía.
Ahora ya podemos afirmar que Aragón en únicamente Zaragoza ya que los 1,3 de millones de aragoneses habitan en Zaragoza.