Las explicaciones del exalcalde de La Ginebrosa, Germán Balaguer, para justificar a preguntas de La COMARCA su dimisión han causado un gran malestar entre sus ya excompañeros en el Ayuntamiento y han generado una gran polémica en la localidad. El edil José Antonio Soro, al que alude directamente el ya ex primer edil, asegura que todos los concejales acordaron anteriormente que cuando tuvieran dinero para arreglar caminos -una obra muy costosa para un pequeño ayuntamiento- el primero sería el de la Huerta, al ser el más transitado por los vecinos.
Así lo volvieron a trasladar en el pleno de julio en el que se votó la actuación y por eso consideraron necesario destinar los 10.000 euros que donaba la Sociedad de Cazadores a esta vía y no a la de la Caseta del Campillo, la defendida por la junta de la asociación y el alcalde. De hecho, como reconoce el propio Balaguer en las declaraciones a La COMARCA, es la vía que conecta con su granja de pollos y con la del presidente de la Sociedad de Cazadores. El ya exalcalde también alude a que los otros concejales del PAR apoyaron la opción del camino de los huertos porque es el que lleva a la granja de Soro y «son todos familia».
Al respecto, Soro reconoce que desde esa vía sale otra que conecta con su granja pero no fue por eso por lo que se apoyó esa opción, sino porque es la más transitada al cruzar todas las huertas y así se habló previamente. Además, asegura que también se le propusieron al alcalde «otras opciones» alternativas. También desmiente que todos los aragonesistas tengan núcleos familiares entre sí -en su caso, sí con su compañero Raúl Edo pero no con Isidoro Martín- y que no todos votaron igual en el pleno. Edo y la representante del PSOE, Laura Lombart sí votaron en contra, pero Soro se abstuvo y Martín no asistió a la sesión. «Le dije al alcalde que me abstuve para que no pudiera decir que por mí no se hacía», apunta Soro, quien añade que esta cuestión es la única que ha generado discrepancias entre los miembros del equipo de gobierno en lo que se lleva de legislatura. También niega que tenga "rencillas" con el presidente de los Cazadores como asegura Balaguer.
Otra cuestión es que el precio total del asfaltado es de 60.318,50 euros, por lo que consideraban que los 10.000 euros que la Sociedad de Cazadores aportaba no le daban derecho a decidir unilateralmente en qué camino tenía que invertir el Ayuntamiento los 50.318 restantes. «Es un 16,58% del total, no es un porcentaje tan elevado como para que su opinión sea la preponderante. Además, solo lo hablaron con el alcalde, no nos lo trasladaron al resto y no es una subvención pública, no se pierde el dinero si no se invierte en ese camino. Si la Sociedad quiere realizar una donación, son bienvenidos», opina Soro, quien también explica que el año pasado la entidad no realizó ninguna aportación para caminos -sí han ido acometiendo mejoras para el municipio a lo largo de su historia- ni va a ser una constante en los próximos años como decía el alcalde asegurando que a todos los ganaderos acabaría beneficiando. «No hay dinero en la Sociedad para ir entregando 10.000 euros cada año», precisa.








